Aún no conociste al picaro angel caido del cielo ... Descubrela, pero intenta guardar bien tu sonrisa o se apoderara de ella y estaras perdid@
viernes, 22 de agosto de 2008
La chispa adecuada
Hay días que parece que no estoy en tierra, y tampoco sé en qué órbita estaré, pero desde luego no estoy aquí. La gente que está a mi alrededor habla y habla, interactúa conmigo, se mueve, van y vienen... pero yo estoy en modo autista y ni me importa de lo que hablen – a veces ni tan si quiera escucho – ni me importa lo que hagan y mucho menos si van, vienen o se quedan donde están. Estoy en plan pasota, no se, dejándome llevar.
Ayer me encontré con alguien que no veía desde hace mucho tiempo. “Estás muy guapa – me dijo – se nota que te va bien”. Pues mira, está claro que mal, lo que se dice mal, no me va... pero tampoco diría yo que me va bien. No me quejo, pero siempre es mejorable, y el momento actual es muy mejorable. Paso los días sin pena ni gloria y me paso horas sumergida en mi autismo. Me falta chispa, lo sé, me noto desmotivada y sin ganas. También sé que son rachas pasajeras que luego me duran un tiempo y después se esfuman, pero mientras estás pasando por ellas me la trae floja todo.
Es en estos momentos de autismo en los que te das cuenta de que eres distinta, o al menos así te sientes, además de incomprendida o sola. Curiosamente esto de sentirte sola cuanto más gente te rodea es lo que me trae de cabeza. ¿Será que además de distinta soy rara? ¿O acaso los raros son los otros? Si, mejor, echémosle la culpa a los demás, que se nos da bien.
Creo que tengo que empezar a buscar la chispa de nuevo... ya ves, unos buscan el anillo, otros el arca perdida, y algunos buscan a Wally. Yo voy a buscar la chispa, la chispa adecuada como dirían los Héroes. ¿Tiene que existir, no? ¿Habrá más autistas, distintos y raros como yo que la custodien? Yo no pretendo robársela, sino compartirla, así que si alguno me está leyendo que no se asuste y no esconda.
Estoy pensando que el domingo a lo mejor me voy al Rastro, que allí venden de todo, a ver si también tienen chispas y encuentro alguna de oferta... En fin, que no me hagan mucho caso... en el fondo, todo esto es producto de su imaginación.
martes, 19 de agosto de 2008
Al escondite

- …….
- Cuatro, cinco, seis…
- …….
- Siete, ocho, nueve…
- …….
- Y….
- ……
- Diez! Ronda ronda, quien no se haya escondido, que se esconda y si no que responda!
Nadie respondió. Buscó bajo la cama, debajo de la almohada, buscó en los armarios y detrás de las puertas. Buscó por los rincones, en las calles, en el cielo. Buscó por los senderos, en las copas de los árboles...
jueves, 14 de agosto de 2008
Puenting
Tengo la maleta en el coche y a las 2:30 p.m., según salga de currar, ésta que está aquí pone rumbo a Alicante. Me voy cuatro días a Dolores, allí donde una vez un hombre me confundió con su sobrina... a ver si esta vez encuentro a mi clon jajajajaja, y es muy posible que además pase también por Murcia a ver a una amiga.
Habrá tiempo para playita, para terracitas, para bailar, para reír, para cantar... y sobre todo para reencuentros con la gente que tanto quiero y que tan poquitas veces al año puedo ver. Aisssssssssss qué ganitas tengo ya de irmeeeeeeeeee y qué mañana más larga... y lo que me espera esta tarde... ojalá no haya demasiado tráfico.
Pues eso, que cierro el chiringuito éste por puente, pero que vuelvo el martes si nada me lo impide.
Pásenlo bien, que yo lo haré.
Beeeeeeesos.
martes, 12 de agosto de 2008
La maldición del lino negro
Menos mal que me tomo la vida con filosofía y me río hasta de mi sombra, pero lo de hoy ha sido – y es – para morirse de la vergüenza. En cambio yo, estoy muerta de la risa, y así llevo desde hace cosa dos horas.
Resulta que hoy llevo puesto un pantalón de lino negro, bastante nuevo por cierto. Hasta ahí todo normal, ¿no? Ahora viene lo anormal, lo que sólo me puede pasar a mi:
A las dos de la tarde me voy a comer con un compañero. Caliento mi comida, me la como y al levantarme a coger una cuchara para el yogurt me dice:
- Oye Patri, llevas el pantalón roto.
- Venga ya ehhh, basta de bromas que ya llevas suficientes por hoy – incrédula de mi... acostumbrada a sus bromas de todo tipo y a todas horas, pensé que era una más.
- Que si Patri... bueno, o llevas el pantalón roto, o es que tienes los bolsillos del culo un poco raros... – muerto de la risa, el muy...
Me toco el culo y efectivamente, el bolsillo está rajado completamente. Me empieza a subir una ola de calor hacia la cara y mi cabeza empieza a entrar en ebullición: “Dios mío, ¡¡vaya raja!! ¡¡se me debe estar viendo hasta el hígado!!... ay... ¿pero qué tanga me he puesto hoy? ¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaa se me tiene que ver to’ el pandero!! Uffffffffff respira respira... por una vez en tu vida has estado lista y hoy te has puesto culote, y además negro ¡¡menos mal!! Eso disimulará un poco...”
- Oye C, ¿se nota mucho?
- Que va tía, bueno, como llevas las bragas negras disimula un montón – seguía doblado de la risa... cabrón....
- Joder... pues menos mal, porque no suelo... – cállate Patri, ¡¡a él qué coño le importa si sueles o no sueles llevar bragas o tanga!!
- ¿Me estás queriendo decir que a veces no llevas nada? No Patri no, que tu no eres de esas... – sarcástico perdido, encima picando grrrrrrrrrrrrr
- Jajajajaj ¡y tu que sabes!
- Yo sólo se que ahora nos vamos a tomar café al bar, como todos los días.
- No C no, por favor... podríamos tomarlo aquí, ¿si?
- No tía, que no está igual... además, ni se te nota, y si eso yo te cubro jajajajjajaja
- Jajajajajaj qué cabrón. Venga ok, me pongo el bolso así por detrás y disimula.
Si... disimulaba, hasta que me he sentado en el coche, y lo que era una pequeña raja fácil de ocultar por el bolso, se ha convertido en una raja del tamaño de la nacional 2. Vamos, que no se me veían los talones de milagro.
- ¡Su puta madre! C, yo no me bajo del coche eh, aquí te espero jajajajajjajaja
- jajajajja que no pasa nada idiota, ¿no ves que estos días no hay casi nadie en el bar?
¡¡Lleno!! ¡¡ Estaba llenooooooooo!! ¡¡Todo el mes de agosto vacío y hoy hasta la bandera!! Y yo tratando de ocultar lo imposible, enseñándole mi culote de Kitty - si, encima de Kitty... ya que hace una el ridículo, lo hace a lo grande - a media España. Y el muuuy capullo de mi compañero colaborando:
- ¿Me pones unos PANTALONES ROTOS? Digo.. dos cafés solos con hielo, por favor.
- C... te odio.
- Mmmmm, perdona, PANTALONES ROTOS? Digo, ¿sacarina tienes? Gracias.
- Grrrrrrrrr te mato jajajjajajaa
- Jajaja anda no seas así, que no pasa nada porque SE TE HAYA ROTO EL PANTALÓN.
- Jajajjaja para por favor.
- Si no pasa nada joer, ¿no vas a la piscina en bañador? Pues al bar EN BRAGAS, PORQUE SE TE HA ROTO EL PANTALÓN.
- Jajajajjajajaa por favor C, o paras o me meo.
- Jajaja pues lo que te faltaba, con el PANTALÓN ROTO y encima mearte.
- Paaaaaaaara, no me hagas esto por favorrrrrrrrrrr jajajajajajja
Negros de la risa los dos, y yo además colorada como un tomate y con el bolso en el culo. Y de pronto pienso: “Ostia... ¿desde qué hora lo llevaré roto? madremía madremía que esta mañana he estado por fábrica repartiendo unos certificados y me la he recorrido enterita...¿a que me ha visto el culo media empresa?.... jummmm no, porque si E lo hubiera visto, el muy cabrón me lo hubiera dicho a voces en medio de la nave... No, no puede ser, se me ha debido de romper después...”
- C, ¿nos vamos ya?
- Joer, qué prisa tienes... hoy pierdes el culo jajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Muy ingenioso, MAMONAZO jajajajajaaaaaaaa
- Pues vas de culo si piensas que nos vamos a ir ya eh jajajajaja
- Jajajaja te odio. Vaaa, vámonos ya porfa.
- Venga vale, ya no te lo hago pasar mal – con cara de decir justamente lo contrario, como si no le conociera.
- Ya ya...
- Venga, ve saliendo que yo te cubro jajajajajaja
De vuelta a la empresa C no ha querido fichar por mi, así que me ha obligado – literalmente, lo juro, ha tirado de mi hasta el lugar donde fichamos – a pasar de nuevo por toda la fábrica, saludando a todo el mundo y diciéndome bajito “venga, que no se nota, yo te cubro” muerto de la risa. Yo también lo estaba, la verdad. Si no fuera por mi humor me hubiera limitado a entrar a mi sitio, sentarme y no moverme en todo el día hasta la hora de irme. Pero me puede la guasa y encima me presto al cachondeo... y llegando a la mesa de otra compañera le digo:
- M, no imaginas lo que me ha pasado...
- ¿Qué te ha pasado?
- Pues nada que – ya saltó C a contar su versión... y yo sabía perfectamente lo que iba a decir – estábamos comiendo y la muy cerda se ha tirado tal pedo que ha rajado el pantalón.
- No digas... – M, que es otra cachonda encima siguiendo el juego – Oye Patri, ¿y es muy grande la raja?
- ¿Cuál de todas? Jajajajaaaaaaaaaaaaaa
En fin, que aquí estoy, sentada en mi sitio, si levantarme un palmo... y basta que no te quieras mover para que:
a) Venga el encargado de fábrica y te diga que le acompañes al almacén para ver unas referencias de un cliente tuyo que están dando problemas.
b) Te llame el jefe y te diga : “Patri, ¿puedes subir un momento a firmar unas cosillas?”
c) Venga un proveedor y tengas que levantarte a saludarlo.
d) Te entren ganas de ir al wc y tengas que atravesar la recepción para ello justo cuando entra una visita.
e) Se te caiga un clip al suelo y al recogerlo la raja crezca 3 cm más.
f) El cabrón de C esté llamándote cada 5 minutos para recordarte que llevas el pantalón roto.
g) Tengas una cita médica a las 6 y no te de tiempo a llegar a casa y cambiarte de pantalón antes de acudir.
Lo mío es crónico... de verdad. Y lo mejor de todo es que no es la primera vez que me pasa con un pantalón de lino negro... no sé por qué me empeño en comprármelos, deben estar malditos.
PD: esta tarde me voy de compras y me compro otro pantalón de lino negro!
El Rincón Divulgativo
Siempre lo leo con detenimiento y analizo la fábula que toca, y la mayoría de las veces las encuentro interesantísimas e intento aplicarlas en mi día a día, ya no sólo en el trabajo y con mis compañeros, sino en mi vida diaria fuera de él.
Uno de los artículos de este mes es el siguiente:
Baila como si nadie te estuviera viendo
Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después...
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.
Pensamos: Seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos
ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos, cuando...
La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo.
Si no es ahora ¿cuándo?
La vida siempre estará llena de “luegos”, de retos.
Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.
No hay luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es ahora.
Atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente éste para ser feliz.
La felicidad es un camino, no un destino.
Trabaja como si no necesitaras dinero,
ama como si nunca te hubiesen herido,
y baila como si nadie te estuviera viendo.
Buen consejo ¿no?
A partir del mes que viene y durante los próximos 4-5 meses seré la encargada de buscar los textos para El Rincón... se aceptan sugerencias!
domingo, 10 de agosto de 2008
El velo pintado

No seré yo quien destripe aquí el argumento de la peli, entre otras cosas porque podéis leerlo en cualquier página de cine, o mejor, podéis verla. Pero si que es cierto que puede resultar lenta e incluso aburrida si no la ves y escuchas con los sentidos bien abiertos.
¿Por qué somos capaces de dañar a quienes nos quieren, incluso haciéndonos daño así a nosotros mismos? ¿Por qué a veces tenemos comportamientos tan inexplicables? ¿Por qué necesitamos adversidad para darnos cuenta de lo que realmente queremos? ¿Qué luz es la que nos hace que, de pronto, veamos a las personas de forma distinta? Lástima que a veces esa luz nos llegue demasiado tarde… o tal vez no, y llegue en el momento preciso.
Volveré a verla, una vez más – y las que haga falta – porque me parece una historia de amor preciosa, porque me encanta Edward Norton, porque la fotografía es muy buena (China, 1925) y porque la banda sonora consigue lo que la película no logra por sí sola: emocionar. Eso si que me tiene enganchada, la B.S.O compuesta por Alexandre Desplat… me encanta.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Un fandango: Silencio
Silencio...
no hay cosa que más me guste
que besarte en el silencio
y rozarte suavemente
y hablarte de pensamientos
sin que se entere la gente.
Lo entiendo... nada como sentir el calor de su cuerpo, y el latir del pulso en la yema de los dedos. Sentir el tacto desnudo de la piel al abrigo de las sombras. Sentirlo en cada caricia, en cada suspiro, en los susurros que hablan de ayer, de hoy, de mañana, de brisa, de sueños. Con miradas cómplices, con sonrisas que prometen besos, y besos que anuncian caricias, y caricias que se convierten en deseo. Y todo en silencio.
Ole.
domingo, 3 de agosto de 2008
Souleria
"Soulería" protagonizado por Pitingo y Juan Carmona, propone una insólita fusión entre pop, flamenco, soul y gospel con el emergente cantante Pitingo y el guitarrista Juan Carmona (fundador del grupo Ketama) como estrellas principales.
"Soulería" supone una atrevida mezcla de temas tradicionales flamencos (trilla, granaína y fandango) y éxitos de Bob Marley,The Beatles, Police, Otis Redding, Ray Charles y Nirvana, entre otros.
En el espectáculo también participa el coro de gospel LONDON COMMUNITY GOSPEL CHOIR, y en escena se combina la intervención de músicos con proyecciones audiovisuales.
(http://www.souleria.org)
Había escuchado Killing me softly with his song a Roberta Flack, a Tino Casal, incluso a los Fugees – versión que me encanta- pero el aire que le da Pitingo junto con el fantástico coro de gospel es… especial.
¿Y qué hay del Gwendolyne que tantas veces hemos oído cantar a Julio Iglesias? Así queda cantado por Pitingo (por cierto, tema incluido en la B.S.O. de la película Cándida, fenómena)
Tiene sus defensores, también sus detractores… pero a mí, me gusta. Y no sólo su música, sino aquí el amigo Pitingo que, no lo obviaremos, tiene unos ojazos y una pedazo de sonrisa espectaculares.
El día 28, previo pago de 18 € (no está mal), ésta que escribe se va a ir a verlo en directo al Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.
jueves, 31 de julio de 2008
Deseos...
Cené cualquier cosa mirando sin ver la tele. Ni si quiera pensaba. Recogí los platos mientras me imaginaba tomando una ducha tibia, larga, muy larga. Buena idea, quizá así consiguiera descansar.
Me solté el pelo. Abrí el grifo, y mientras se graduaba el agua me desnudé frente al espejo. Me miraba a los ojos, reconociéndome en mis ojeras, en mis cabellos despeinados, en mi cuerpo desnudo… Casi sin darme cuenta el agua empezó a cubrirme. Me había metido en la ducha. Enjaboné el pelo, masajeando la cabeza con los ojos cerrados. El chorro de agua caía sobre mi espalda, tibia, casi fría. El frescor me invadió y pareció serenarme. Con movimientos lentos fui pasando la esponja por todo mi cuerpo, despacio, suave, acariciando… quería mimarme, lo necesitaba. Con los brazos caídos dejé mi mente ir, mientras el agua me limpiaba. Me concentré en su sonido, en el goce que provocaba en mi piel… el día terminaba y llegaba la noche, nuestra aliada.
Me sequé y desnuda caminé hacia la cama. Mi pelo, aún mojado, caía sobre mi espalda. Un escalofrío de placer me recorrió el cuerpo cuando entré en contacto con las sábanas, limpias, suaves, frescas. Me envolví con ellas y me giré, contra la pared, de espaldas a la puerta. Se acercaba el momento…
Cerré los ojos y abrí la sonrisa; ya te presentía. Entraste por la puerta, tranquilo, sigiloso. Yo no te veía, pero sabía que me mirabas, de pie tras de mi, adivinando mi desnudez bajo las sábanas. Lentamente te quitaste la ropa, dejándola caer al suelo. Casi podía sentir tus ojos clavados en mi espalda. Despacio te acercaste a mí, levantaste la sábana y te metiste en la cama. Podía sentir tu aliento en mi nuca, y tu lo sabías… sentiste como toda mi piel se estremecía justo en el momento en que te pegaste a mi, abrazándome. Yo me hacía la dormida… tu sabes cuánto me gusta jugar y hacerte sufrir, de mentirijillas, igual que sabes que poco durará el juego de resistirme a tus manos, a tu boca, a tu sexo… por eso me seguiste el juego.
De pronto tus labios rozaron mi hombro, subiendo hacia mi cuello… lento, muy lento, sin apenas tocarme. Y tu mano emprendió el camino que cruza mis piernas hasta mi espalda. A penas podía contener el aliento que se me escapaba con cada caricia, y tú sonreías sabiendo que pronto me rendiría y entonces se acabaría el juego. Besaste mis mejillas hasta llegar al lóbulo de mi oreja, mientras me abrazabas un poco más fuerte, acercándome a tu pecho. Tus manos, hábiles, habían dejado el camino para adentrarse en el sendero de mi pecho. Me giré, se acabó el juego. Incapaz de resistir sin verte, sin mirarte a los ojos, sin besarte, sin poder acariciarte.
Nos hicimos el amor, en un silencio lleno de palabras no dichas, de gritos en las miradas. Nos negamos el aliento propio buscando el del otro, respirándonos en cada beso. Abrazados nos estremecimos, ahogándonos de tanto amor regalado. Sonreías, esa sonrisa que sólo tú me sabes dar y que yo necesito sentir como mía… y yo, abrazada a tu pecho, me dormí.
Me desperté sin abrir los ojos, intentando retener el momento; aún estabas conmigo. Amanecía y yo, acurrucada en tus brazos, era feliz. Pero no quería abrirlos… tal vez si lo hacía te evaporarías. Tú también te despertaste, te oí bostezar. Me miraste, besaste mi frente y sonreíste mientras me abrazabas un poco más fuerte. Susurraste un te quiero… y entonces yo, impaciente, abrí los ojos para verte…
Y ya no estabas…tan sólo era un sueño.
martes, 29 de julio de 2008
Pies
Que me encanta mirar al cielo sabiendo que piso el suelo, aunque sea de puntillas.
Que me gusta andar descalza pisando flores, hierba, tierra, hielo o incluso brasas.
Que son ellos quienes, a cada paso, me mantienen firme en el camino.
Que en los talones siempre llevo prisa por escapar del vacío, del desencuentro, de la soledad no elegida, de las lágrimas tristes, de la deriva.
Que mis dedos son garras que me sostienen en cualquier puente inestable colgado en el abismo, que por ellos nunca caigo, al menos no del todo. Ellos resisten hasta que mis alas me elevan de nuevo.
Que las durezas no duelen, sólo quedan visibles, como marcas, para no olvidarlas.
He sabido muchas cosas que tal vez ya sabía de antes…
¡¡Pero lo que no sabía es que soy una cacho de guarra!! ¡¡Llevo los pies negros!! Y es que eso de llevar chanclas o andar descalza para todo no ha de ser bueno.
A ver si voy a ser descendiente de la tribu de los pies negros, y yo sin saberlo… (vale, vale, no tengo excusa, soy una cacho de cerda)
Adjunto foto, que aunque no es de mis pies, bien podrían serlo esta tarde cuando llegué a casa. ¡¡Qué cerda!!
domingo, 27 de julio de 2008
La caja de música
Y de pronto…
Se abrió la caja de música dejando escapar los acordes de un piano. Se erizaron todos y cada uno de los poros de mi piel. Cerré los ojos; sonreí.
Sueños bordados con plumas blancas… burbujas de jabón… hadas, duendes, elfos… brillantes fuegos artificiales silenciosos. Piano. Manos invisibles creando magia. Esperanza. Cerrar los ojos, respirar. Y una lágrima… y más sonrisas. Sólo piano, sólo mis latidos, mi respiración. Sólo sueños.
Y no quiero cerrar la caja. Todavía no. Quiero escucharla una vez más, es sólo un momento… déjame soñar, y después la cierro, y la guardo… pero la dejo a mano para seguir soñando.
miércoles, 23 de julio de 2008
Una carta doblada.
“A veces pienso que nada fue verdad, que tal vez ni si quiera existió, sino que fue producto de mi imaginación, que todo fue una farsa. Tal vez... tal vez todo fuera una novela que escribimos entre los dos, sumergiéndonos tanto en sus letras que se nos olvidó que no era real.
Otras... otras veces siento firmemente que lo viví, como nunca había vivido algo así, que fue real para ambos, que el torrente que me desbordaba de veras existió, que me empapé de sus aguas... hasta ahogarme.
¿Sabes? Prefiero pensar que de veras me quisiste, que de veras sentiste todo aquello que decías, porque yo si lo sentí, sin ninguna duda. Algo así no se puede fingir... y si lo hiciste, no quiero saberlo. Quiero guardar el recuerdo de todo aquello que me diste, de aquello que hiciste florecer en mi, y que nunca olvidaré.
A veces aún me sorprendo acordándome de ti, de cosas tuyas, nuestras... la cosa más sencilla puede traerte de vuelta a mi mente por unos segundos: un mensaje en mitad de la noche, la luna guiñándome un ojo, una foto entre los escombros... hasta la etiqueta del bote de champú. Y me río de mi misma... y me digo que soy idiota por pensar que tal vez tu también te acuerdes de mi a veces, por pensar que tus recuerdos de aquello también sean bonitos.
Nunca lo entendí ¿sabes? Nunca. Como tampoco entiendo que por más que trato de mirar adelante siempre hay un golpe de aire que me trae algún recuerdo.
Te voy a contar un secreto: iba irme unos días, a hacer un viaje que debí hacer en su momento, un viaje que me arrepentiré siempre de no haber hecho cuando tuve que hacerlo. Pero ahora... ahora ya no puedo. Creo que aún estaría tentada de ir a ese lugar a buscarte en las miradas de la gente... y sé que te encontraría. Ya ves, he deshecho la maleta, me he vuelto una cobarde... ya iré... tal vez. No estoy lista para encontrarte, y quizá tu no quieras que te encuentre.
No voy a enviarte esta carta, aunque tal vez la leas, y en realidad no sé si prefiero que lo hagas o no.
El tiempo, el viento, la distancia... todo se cura y sana. No así el recuerdo.
Se feliz. Un beso.”
He vuelto a doblarla y a dejarla donde estaba... no quiero que su dueña la eche en falta.
lunes, 21 de julio de 2008
Diagnóstico
- Vengo a recoger los resultados de mi resonancia.
- Aquí los tengo... pero esto ya estaba diagnosticado ehh, el resultado es POSITIVO.
- ¿Cómo? ¿Positivo de qué? A mi nadie me ha dado ningún tipo de diagnóstico.
- Si si, usted lo que tiene es un tumor en la cabeza.
Fundido en negro. Caída al vacío. Adiós al oxígeno. ¿La caja pino o caoba? Me voy a morir.
Era yo quien recogía los resultados de una resonancia magnética y a quien le acababan de soltar así de insensiblemente, sin una pizca de tacto, a bocajarro y sin anestesia un diagnóstico aparentemente de gravedad. El señor con carrera de medicina – que no médico, porque médico es otra cosa y no eso - que estaba frente a mi no me dio muchas más explicaciones. Se limitó a derivarme a endocrinología.
“Endocrinología??? Me acaba de decir que tengo un tumor en la cabeza, no debería enviarme a neurología o algo así?¿No me va a explicar qué es lo que tengo?”
Eso pensaba, me quedé como en blanco, perdida, no reaccionaba. Miraba a mi madre, sentada al lado mío, y estaba más blanca que yo. Tumor en la cabeza. Tu-mor-en-la-ca-be-za. Sólo era capaz de escuchar esas palabras rebotando en mi mente.
Afortunadamente, ni todos los médicos son como aquél señor, ni tumor en la cabeza es sinónimo de gravedad. Me moriré si, pero cuando me llegue la hora, como todos, no por aquél tumor.
Horas después un Médico me explicó que los microadenomas hipofisiarios (que así es como realmente se llama ese tipo de tumor) no son de gravedad, y menos cuando son de 0.03mm como el mío. Simplemente se trata con medicación y se disuelve.
Bueno, que no voy a entrar en temas médicos ni a explicar lo que tengo o he dejado de tener. Yo lo que reivindico es sensibilidad y empatía a la hora de dar los resultados médicos a los pacientes, sobre todo cuando no son favorables. Que tener un título colgado en la pared donde diga que eres médico no te autorice a ser un insensible. Que no den por hecho que conocemos sus tecnicismos y nos expliquen los diagnósticos lo más claramente posible. Que no somos números, que somos personas. Que a lo mejor ellos diagnostican 200 veces al día un cáncer de próstata y ya hablan de ello como quien habla de lo cara que está la gasolina, pero que no olviden que sus palabras afectan a quien las recibe, a quien las escucha, que lo que tienen enfrente es una persona asustada, ignorante de lo que padece. Que hay muchas formas de decir las cosas siendo sinceros, directos, pero con tacto, respeto, sensibilidad. Me cabreó, me cabreó muchísimo toparme con aquél señor de bata blanca carente de todo esto, porque yo, al fin y al cabo, no he sido nunca aprensiva – y desde entonces mucho menos – pero pienso en todas las personas que sí que lo sean y hayan tenido que escuchar diagnósticos así y me dan ganas de estrangularle.
Hoy vengo del Médico, uno de verdad, uno que ha tenido mucho tacto para decirme lo que me ha dicho, pero que bien podía habérselo ahorrado. Hoy no quería tacto, hoy quería que me lo dijera a bocajarro, sin anestesia, en plenas facultades y a pleno pulmón.
21 de julio de 2008. Resultado de la RMN: NEGATIVO.
jueves, 17 de julio de 2008
A conciencia tranquila
Me dio pena, mucha pena, pues no hiere quien quiere, sino quien puede, y no pudo herirme, ni un rasguño. No recibí un solo golpe de los que me lanzó, ni sentí una sola de las puñaladas que me asestó. No sentí nada... asistí al maltrato al que se me quería someter casi indiferente. Me limité a dejar que se desahogara, que se vengara de mí... Alguien quería hacerme daño porque yo se lo había hecho antes. Con una diferencia: Alguien estaba haciéndolo a conciencia, adrede. Yo no, el daño que yo causé no fue intencionado ni mucho menos... Simplemente mi culpa fue no mentir, no fingir, y no tener poder sobre lo que no se manda, sobre el corazón. Culpable por no poder dar lo que se me exigía, culpable por no poder ser la actriz principal de su obra, por no querer interpretar un papel. Y por eso quiso matarme con palabras, volcar su impotencia sobre mí y ver si así me dolía, comprobar si era capaz de sentir por él, aunque fuera dolor.
No sentí. No sentí dolor, que era lo que Alguien pretendía. Sentí pena, lástima, incluso impotencia por no haber podidio evitar la tragedia, aun habiéndola visto venir. Avisé, y el que avisa no es traidor, pero Alguien no quiso escuchar nunca mis avisos, los ignoró, y siguió adelante, hasta que llegó al precipicio. Si se ha caído, ¿qué culpa tengo yo? ¡¡Si yo le advertí!! “No sigas adelante, te harás daño... no sigas por ahí, que no hay salida... frena, que te estás acelerando...” y no hizo caso, y se cayó. Y ahora me culpa a mí de no haber sido su paracaídas. No me siento culpable, y tengo la conciencia muy tranquila, por eso ayer no pudo destrozarme.
Hoy es Alguien quien se siente culpable, no yo. Por eso siempre, siempre actúo de manera que mi conciencia quede limpia. Si no lo hiciera así, hoy estaría muerta, o escuchando a mi almohada (que es mi conciencia) gritarme. En cambio, dormiré a pierna suelta.
miércoles, 16 de julio de 2008
Medicación...
Y es que ha aparecido en el mercado un nuevo fármaco antidepresivo que me está ayudando a entender mejor las cosas de mi empresa y a estar más relajada en el trabajo, pero sobre todo a aguantar que X al completo me sodomice a diario. Ahora pongo el culo sin rechistar.
Empecé a tomarlo ayer y ya parezco otra persona, estoy más tranquila y no me altero por cualquier cosa, soy capaz de organizarme mejor y no tengo tanto trabajo atrasado, incluso estoy haciendo jornada intensiva.
Este nuevo medicamento ya está disponible en todas las farmacias y se vende sin receta. Ah! Se me olvidaba; va de maravilla para la conciliación familiar, así que ¿a qué estáis esperando?
Ainsss, yo estoy relajadísima oiga...

NdA: dedico este post a los terroristas del humor, por salaos ;)
http://terroristasdelhumor.blogspot.com
(la publicidad gratuita ya os la cobraré... en B, claro)
lunes, 14 de julio de 2008
Sodoma...

Tanto así que a veces siento que le estoy dedicando mi vida a éste cliente de igual forma que las monjas le dedican su vida a un señor llamado Dios – que dicho sea de paso, a mí jamás me han presentado- . Al menos las monjas haciéndole trabajitos a ese Ser supuestamente Divino se ganarán un trato de favor a la hora del Juicio Final, y supongo que el tal San Pedro les dejará entrar en el cielo sin pasar por aduana y sin que les registren la maleta (bien por ellas… así no les pillarán los consoladores escondios entre los hábitos… ¿o eso es una leyenda urbana?). En cambio yo no dejo de preguntarme qué cojones me aporta a mí tener que poner el culo -sin vaselina- y hacer mamaditas de turno -sin rodilleras- a toda la Entidad X (llamémosle así, que nos viene al pelo dado el contenido sexual de mis palabras).
Si la comisión se la lleva el Comercial, si las palmaditas en la espalda se las lleva la Jefa de Departamento, si el beneficio se lo lleva el Gran Jefe… ¿por qué cojones no les sodomizan a ellos?
Día N: X quiere un pedido urgente de la muerte. 2500 unidades, para ayer.
Día N y ½: Planning me dice que imposible para ayer, que para dentro de una semana.
Día N y ½ + 5 minutos: La sodomizada - o sea, Yo- llama a X para dar fecha prevista de entrega.
Día N y ½ + 5 minutos 30 segundos: X quiere las cajas para ayer, y me dice textualmente: "Búscate la vida".
Día N y ½ + 6 minutos: Yo moviliza a media empresa, a todos los proveedores de cartón de la faz de la tierra e incluso a los GEOS para que busquen materia prima y la traigan ipso facto.
Día N y ½ + 15 minutos: localizada materia prima. Arrodíllate ante el Jefe de Fábrica para que paralice a la empresa entera y, como Fuente Ovejuna ¡¡todos a una!! se pongan a fabricar las cajas en cuanto llegue el cartón, que será el día N+1.
Día N y ½ + 16 minutos: mi poder de persuasión ha surtido efecto (por favor, no preguntéis cómo convencí al Jefe de fábrica). Llamo a X para notificarle que ayer no, pero que mañana tendrá lo que desea (me falta añadir “si, mi amo”)
Día N y ½ + 17 minutos: X dice que ya no necesita ese pedido, que lo anule.
Instantáneo: Me cago en su puta vida (la de todos los que forman parte de X), pero por mi boca sale un “No te preocupes, yo anulo todo”, e inicio el mismo proceso anterior, pero a la inversa… toda una penitencia llena de disculpas y lo siento - de hecho, hasta me fustigo, espectáculo digno de ver.
Una semana después, en una de las enésimas llamadas diarias de X a mi empresa, me solicitan que reanude aquél pedido que anulé, y que sigue siendo para ayer (no el ayer de hoy, sino el ayer de hace una semana). Me cago en ese Señor que no me han presentado y al que dedican su vida las monjitas (lo siento, pero soy de pueblo, y a veces me sale la vena cazurra y bestiarraca…) y comienzo de nuevo con el procedimiento descrito anteriormente. Mejor no os cuento cómo se logra convencer al proveedor, al departamento de planning y al de fábrica para que de nuevo vuelvan a entrar por el aro y hacer lo que les estás pidiendo. Hombre, a decir verdad, influye el hecho de que haya una ley no escrita que dice que “Si X llama, te bajarás los pantalones en ese preciso momento y dejarás que te encule, seas quien seas en la cadena de fabricación”, palabra de Gran Jefe, te alabamos señor.
El tema es que, después de poner en marcha un pedido a la velocidad de la luz, después anularlo, y en menos de una semana ponerlo en marcha de nuevo y ya no para ayer, sino para antes de ayer… hoy ¡¡HOY!! y con la máquina puesta, el cartón troquelado y los palets casi preparados me vuelve a llamar X…¿adivinamos para qué? ¡¡Bingo!! ¡¡Para reducir el pedido a 80 putas cajas!!
¿Es o no es para echar espumarajos por la boca?
domingo, 13 de julio de 2008
El Paraíso
miércoles, 9 de julio de 2008
Más contradicción...
No quiero...
pero
... me apetece.
No soy lo que esperas...
pero
... ¿vienes a verme mañana?
Quizá me equivoque...
pero
... la puerta está abierta, pasa.
Despacio...
pero
...corre.
No...
pero
... si.
Sola...
pero
... contigo.
Tengo miedo...
pero
... tengo ganas.
Y así siempre.
Si no me entiendo yo... ¿cómo vas a entenderme tu? En cambio, por extraño que parezca, creo que lo haces.
lunes, 7 de julio de 2008
Nubla
La descubrí con Día a Día, una canción que me llena de buen rollo y no me deja estar quieta… "desdichosa tu eres entre todas las mujeres… estoy cansada de consejos, de mirarme desde lejos y dudar de lo que veo en mi…" . Pero con Malquerida acabó de enamorarme. Malquerida "…un grito sosegado y hermoso contra el rechazo" he leído por ahí que dicen.
Escuchen, y juzguen.
domingo, 6 de julio de 2008
La fuga
Y al salir de su casa aquella mañana...
"...vacío, como el corazón del rico, como el bolsillo del mendigo, como los besos de alquiler.Confuso, como una noche sin abrigo, como las frases que ya no te escribo pa' que vuelvas otra vez..."
Como una fuga, con las ventanillas bajadas y la música muy alta, con el pedal a fondo… huía, si, de mi, de mis recuerdos, de mis palabras, maldita memoria… y yo vacía, confusa, absurda, inútil, triste, sola.
jueves, 3 de julio de 2008
Judas
Tres veces me habías negado, tres.
Un puñado de monedas te bastó
para venderme al olvido.
Y ahora que camino descalza,
ahora que el polvo me cubre los pies,
siento tu mirada tras de mi.
No voy a girarme y ver
la culpa que tus ojos reflejan.
No voy a girarme y decir
que no hay perdón para ti.
No es a mi a quien traicionaste.
¿Podrás perdonarte?
Yo si, pues la cruz apenas pesa ya,
casi no siento las espinas de mi corona,
ni tan si quiera pueden perturbarme las lanzas.
Y ahora que lavo mis manos
después de arrancarme los clavos
ya no es sangre lo que brota,
sino sal y arena.
miércoles, 2 de julio de 2008
La máscara
- No se… te veo distinta, estás cambiada.
- ¡Qué va! Sigo siendo la misma.
- Pues… no lo parece…
- Anda, no seas idiota. ¡Acércate! Y mírame a los ojos…
Y se acercó, con cautela… y miró la profundidad de sus ojos, despacio, sumergiéndose en ellos…
- Tienes razón… eres tu.
- ¿Lo ves? Te lo dije. Soy la misma.
- Pero entonces… ¿por qué no me lo pareces?
- Debe ser por la máscara. Si no miras más allá, no me verás.
- ¿Y por qué te la pusiste?
- …
Me la pusiste tú.
martes, 1 de julio de 2008
Cuando en la guerra todo vale...
- ¿Para qué?¿qué quieres de mi?
- Saldar cuentas.
- Yo no te debo nada.
- Pero yo a ti si. Te debo una batalla. Esto ya es algo personal entre tu y yo.
- No es necesario.
- Si que lo es. En la anterior gané yo.
- No es verdad, ganamos los dos.
- Sabes que no... y esta vez te toca ganar a ti.
- No me gusta pactar las victorias, ni las derrotas.
- No es un pacto, es una amenaza.
- Sabes que no te temo.
- Lo se. Pero esta vez ganarás.
- ¿Estás seguro? Yo creo que volvería a perder, soy especialista en perder este tipo de batallas.
- Cierto... nadie pierde como tu. ¿Cómo lo consigues?
- ¿No lo sabes?
- No.
- Dejo el alma a los pies de la cama.
- Eso no es cierto, porque la entregas en el campo de batalla.
- Tal vez... quizá no tenga corazón.
- Si que lo tienes, lo he visto.
- Puede que lo hayas visto, pero jamás te atrevas a tocarlo.
- No lo haré, sabes que lo que hay entre nosotros no tiene nada que ver con él.
- Lo se.
- ¿Aceptas entonces ganar?
- No. Es más, esta vez no voy a luchar, sería de cobardes hacerte frente. Prefiero huir.
- Eres valiente. La huida no será fácil.
- Lo se.
- Siento no ser un rival digno de ti.
- Lo eres, pero no quiero luchar contigo. Tú no eres el elegido. Por eso mismo siempre ganas y yo pierdo... con él ganaría sin esfuerzo, siempre.
- ¿Por qué?
- Porque él si puede tocarme el corazón y robarme la fuerza, debilitarme y hacerme prisionera. Con él todas las victorias serían mías.
- ¿Y lo sabe?
- No. Si lo supiera, lucharía.
- Pobre infeliz... yo vendería mi alma al diablo por perder contra ti.
lunes, 30 de junio de 2008
Charlando fuera de la caverna...

"… son como el mito de la caverna, no saben lo que hay fuera, y por eso tú, que sí estás fuera porque te has molestado en sacar la cabeza y buscar tu sitio en el mundo, flipas con las gilipolleces que dicen desde su realidad paralela… "
"…yo soy un bicho raro, pero soy raro por número, no por gustos ni ideas. Los raros son ellos."
Amen.
Sabia lección de un maestro de la vida, anónimo, aunque no para mí. Cuando me encuentro con gente así, dejo de sentirme desubicada aquí, fuera de la caverna, y me doy cuenta de que no soy la única, de que no estoy sola.
sábado, 28 de junio de 2008
Vuelta a casa :)
Después de tres semanitas fuera, ya estoy en casa. Hogar, dulce hogar… pero qué agustito se estaba por ahí jajajaja
Se acabaron las vacaciones, y el lunes a currar… pero han sido tres semanas increíbles en las que no he dejado ni un segundo de abrir mucho mucho los ojos y empaparme de todo lo que veía. He soltado lastres, he abierto las alas y he volado. He visto donde nace el arco iris y casi pude tocarle con mis manos… he visto luciérnagas, azules, muy azules, que me han iluminado el camino… he dejado que el sonido del agua fuera lo único que resonara en mi mente… me he vestido de otras pieles, he sido una extraña… he dejado que el viento se llevara todo, todo lo malo, y he guardado en mi mochila sólo lo bueno, y eso es lo que me he traído de vuelta. Vengo cargada, muy cargada de energía.
He disfrutado muchísimo este viaje, y la verdad, creo que va a ser difícil de superar (eso digo siempre…). Pero esta vez ha sido genial de verdad. Cuatro países, tres semanas, ¡¡quién me lo iba a decir a mi, si el año pasado ni si quera había salido de España!! Pero desde Francia le cogí el gustillo, le siguió Portugal y esta vez cuatro países del tirón. Alemania, Dinamarca, Noruega y Suecia. Claro que no me ha dado tiempo a ver todo, pero sí todo lo que he visto me ha encantado.
El viaje empezó volando a Alemania, a Frankfurt, y desde allí cruzar todo el país dirección Flensburg, último pueblo alemán antes de entrar a Dinamarca. Después atravesamos Dinamarca de sur a norte, viendo así ya el primer fiordo, el de Velje… no tan impresionante como los noruegos, pero fiordo al fin y al cabo, y seguimos subiendo hasta Hirtshal, donde debíamos coger el ferry que nos llevara a Noruega cruzando el mar del norte y llegando a Kristiansand. Y desde ahí ya se te empiezan a abrir los ojos y a alucinar. El oeste de noruega es uuuuna pasada, empezando por Farsund y terminando por Kristiansund que es lo más al norte que llegamos… nos quedamos a poquito de donde empieza el círculo polar. No puedo describir el paisaje, es mejor verlo, así que pondré unas pequeñas fotillos de muestra (no son las mejores, pero son las que tengo a mano ) Después entrar más en Noruega, hacia Oslo, y bajar por Suecia para cruzar de nuevo a Dinamarca y volver a Frankfurt.
Algunos de los lugares vistos…(no todos, porque me eternizaría contando cada detalle):
El Preikestolen y la roca del púlpito…es un palizote, porque son alrededor de 6 horas entre subir y bajar, escalando por la montaña hasta el púlpito, aguantando lluvia, granizo, viento… pero es increíble cuando llegas a arriba y disfrutas las vistas.
El tren de Flam, desde Flamsbanene a Myrdal, el tren con más pendiente de toda Europa (creo), con túneles escavados en la roca, en espiral. Impresionantes vistas que merece la pena ver, a parte del espectáculo de música y baile en una de las cascadas que hay en el trayecto.
Sognefjorden, o fiordo de los sueños… allí nace el arco iris, estoy segura porque lo vi. (En cuanto tenga la foto, la cuelgo). Cruzamos en ferry el brazo más estrecho del fiordo, de Gudvangen (al que se llega a través de túneles de hasta 11 km escavados en la roca) a Kaupanger. El trayecto dura dos horas, pero es espectacular, y en esa zona del fiordo es posible ver marsopas ¡¡y vimos varias parejas!!
El glaciar Nigardsbreen. En esta zona de Noruega las aguas se tornan de un azul celeste que parece de cuento… y el hielo del glaciar es impresionantemente azul y gris.
Carretera de Lom, o carretera de las nieves, abierta solo de junio a septiembre. Es acojonante (perdón por la expresión) conducir y mirar a derecha e izquierda y, en algunas zonas, verte rodeada de muros de nieve de más de dos metros (incluso tres metros en algunas zonas). Espectacular, de verdad. Es una carretera que merece la pena ver, sobretodo ahora en junio, que aún hay mucha nieve, pero puedes ver como la nieve se va deshaciendo y el agua se ve azul celeste… increíble, ¡¡es uuuuna pasada!! ¡¡Y además vimos renos!! Bajan de la montaña a beber agua a los arroyos que se forman del deshielo.
Geiranger Fiorden, donde, a través del ferry que se coge en el pueblo del mismo nombre y que lleva hasta Hellesylt, puedes ver la famosa cascada de las Siete Hermanas. El recorrido es genial, y el pueblo de Geiranger es precioso, encajado entre las paredes de las montañas. Nos quedó por ver el glaciar de Geiranger, pero la mañana estaba muy nublada y llovía bastante (bastante más de lo habitual, porque casi todos los días llovía un poquito)
Alesund, preciosa ciudad costera, marinera, desde la que después accedes a la carretera del atlántico, que va de Molde a Kristiansund, formada por puentes que saltan entre isla e isla, y túneles que cruzan de una isla a otra por debajo del mar.
Lillehamer… me encantó esta pequeña ciudad ya no costera, sino más interior, ya que íbamos dirección Oslo, ciudad que también mereció mucho la pena visitar… sus jardines son una pasada, llenos de esculturas de desnudos. Y de Oslo a la ciudad sueca de Gotteborg… cambia el paisaje, nada tiene ya que ver la zona de los fiordos con el centro de Noruega, y mucho menos con el oeste de Suecia. El verde ya no te inunda la vista, ya todo es mas seco… y dato curioso: causan furor en Suecia tanto los Mcdonalds como Enrique Iglesias (esto último me sorprendió bastante, dado que a mi no me gusta nada jajajajaja). También visitamos Fjarasa, que tiene yacimientos de monolitos de la edad de bronce… y Malmo, otra ciudad sueca, preciosa, justo antes de cruzar a Copenhague, de nuevo a Dinamarca, igual que en la carretera del atlántico, cruzando de isla en isla a través de puentes y túneles por encima y debajo del mar.
¡¡Copenhague!! ¡¡Y allí vimos pasar de cuartos de la Eurocopa a España!! Jajajajajaja Copenhague de noche es una pasada, y nosotros la disfrutamos de lo lindo. Y de día, pues preciosa también, sobre todo el barrio marinero, que me gustó mucho más que la sirenita, que es lo que más suele visitar la gente. Y todo, todo el mundo desplazándose en bicicleta, eso si que es vida, y no los atascos de la A-2 y la M-40 (por poner un ejemplo).
Bajando por Dinamarca dirección Alemania de nuevo, paramos en Odense y Aabenraa, donde disfrutamos de sus playitas (no me bañé, que el agua estaba congelada, pero sí que paseé por la playa, que me encanta, y me mojé los pies jugando con las olas)
De nuevo Flensburg, ya Alemania, y de camino a Frankfurt paradita en Hannover, Offenbach, y fin de viaje.
Muchos días, muchas anécdotas, muchas risas, muchos kilómetros, mucha carretera, muchas fotos, mucha música… y de esa música os dejo el Nº1 de la lista de ventas de Noruega para acompañar las fotillos jajajaja que estaba a cada momento en la radio y que a mi me ha encandilado. Cada vez que veo las fotos escucho en mi mente esta y alguna otra canción que ya dejaré por aquí. Ahora, Espen Lind, con Scared of heights.
Besos!

lunes, 2 de junio de 2008
Cerrado por Vacaciones
Bienvenidos A Mi Mundo
Buenas! así, como de andar por casa... Hoy me he decidido a abrir este blog (no se lo que me durará).
(...)
Así empecé este rinconcito hace ya casi un año, y pienso continuar. Pero ahora es momento de descanso, físico y mental, y me voy de vacaciones. Lo necesito, este año lo necesito, como todos los años. Pero esta vez el descanso llega en el momento exacto. Me siento muy cansada, mucho... de todo, de todos, de mi. Cansada de espirales, de remolinos, de nadar contra corriente... Desmotivada, y curiosamente, me sobran los motivos para estarlo. Contradicción, como siempre. Y a pesar de estar cansada y desmotivada, estoy bien... más contradicciones.
Creo que ya lo he dicho por aquí: me voy a Noruega del 6 al 27 de junio. Esta semana estoy muy liada en el trabajo, dejando todo cerrado y en orden para evitar jaleos en mi ausencia, y también estoy liada fuera de él: hacer el equipaje, cambiar moneda, últimas compras, despedidas... Mentiría si dijera que no tengo ganas de irme, porque las tengo, y muchas. Para mí será como escapar por un tiempo de la realidad, jugar a ese juego que cantaba Sabina en La del pirata cojo y que a mi tanto me gusta , “...con un poco de imaginación partiré de viaje enseguida a vivir otras vidas, a probarme otros nombres, a colarme en el traje y la piel de todos los hombres que nunca seré...”
Como no voy a tener tiempo – ni ganas – de escribir estos cuatro días que me quedan aquí, aprovecho y cuelgo el cartel de Cerrado por Vacaciones hoy. Y como tampoco voy a estar el día 13 para celebrar el añito de mi blog, pues lo celebro ahora.
Nos vemos a la vuelta, cuando recupere algo de aliento, cuando vuelva a ser quien soy y me ponga mi traje y mi piel, aunque me guste jugar a ponerme la de los hombres que nunca seré... pero si me dan a elegir, de entre todas las vidas yo escojo la de... (no, la del pirata cojo no) la del Pícaro Ángel Caído.
Hasta pronto!!
;)
Besos
jueves, 29 de mayo de 2008
A puerta cerrada

…
- ¿y qué pasó?
- Pues que me dio la espalda y caminó hacia la puerta.
- ¿Se fue? ¿y no dijo nada?
- Nada.
- ¿y qué hiciste?
- Ir tras él... pero me cerró la puerta en las narices.
- Vaya...
- Si, cerró y me quedé con la madera a un palmo de la cara.
- ¿Y no echaste la puerta abajo? Yo lo hubiera hecho...
- No, ¿para qué? Hubiera sido un destrozo... toqué con los nudillos, despacio, le hablé intentando dialogar... y nada.
- ¿Nada?
- Ni una palabra... después me alteré un poco y golpeé la puerta con los puños cerrados... y grité...
- Y entonces dijo algo…
- No, nada.
- Vaya... qué impotencia, ¿no?
- Pues si...
- ¿Y no te dio ninguna explicación?
- No, ninguna. Así que me fui, sin más. ¿Qué podía hacer si no?
- Uff, no lo sé… nada, supongo.
- Eso es, yo no puedo hacer nada, tengo las manos atadas. ¿Y sabes qué es lo que más me duele?
- ¿El qué?
- Su aparente indiferencia… hubiera preferido discutirlo, pero que se fuera así, sin más, como si no le importara…
- No pienses eso mujer… le importará.
- Ya… En fin, eso fue todo.
Y cada vez que pasea evita pisar su calle, pero los pasos, traicioneros, la llevan a su puerta.
Y veces mira hacia su ventana y ve luz encendida, y entonces siente el impulso de llamar… y a veces lo hace, tan suave tan suave que nadie la oye. Ni tan si quiera él.
Una canción; una imagen.

Esta mañana conducía hacia el trabajo, y como siempre, ventanilla abierta y música puesta, absorta en mi mundo, en mis pensamientos, en mi vida... De pronto una imagen. En la foto no se aprecia, pero en el cielo, elevándose sobre los escombros y las grúas, había un arco iris. Sonaba Sirena Varada, de Héroes del Silencio. He querido capturar el momento: cielo azul oscuro, muy oscuro... amenazaba tormenta. Rayos de luz formando un arco iris en medio del caos, sobre el tráfico. Frente a mi escombros, y en mi retrovisor todo lo que va quedando atrás. Y en mis oídos, una letra...
y me he enredado siempre entre algas,
maraña contra los dedos.
cierras la madeja
con el fastidio del destino,
y el mordisco lo dan otros:
encías ensangrentadas,
miradas de criminales, a grandes rasgos,
podrías ser tú.
echar el ancla a babor
y de un extremo la argolla
y del otro tu corazón
mientras tanto, te sangra.
y el mendigo siempre a tu lado,
tu compañero de viaje.
cuando las estrellas se apaguen,
tarde o temprano, también vendrás tú.
duerme un poco más,
los párpados no aguantan ya.
luego están las decepciones
cuando el cierzo no parece perdonar.
sirena, vuelve al mar,
varada por la realidad.
sufrir alucinaciones
cuando el cielo no parece escuchar.
dedicarte un sueño,
cerrar los ojos
y sentir oscuridad inmensa,
entregado a una luz,
como un laberinto de incertidumbre.
esquivas la pesadilla
y sobrevolar el cansancio
y en un instante, en tierra otra vez.
el miedo a traspasar la frontera
de los nombres, como un extraño
dibuja la espiral de la derrota
y oscurece tantos halagos.
sol, en la memoria que se va ...
y duerme un poco más,
los párpados no aguantan ya.
luego están las decepciones
cuando el cierzo no parece perdonar.
sirena, vuelve al mar,
varada por la realidad.
sufrir alucinaciones
cuando el cielo no parece escuchar.
lunes, 26 de mayo de 2008
El gato callejero
Hoy me he acordado de un gato. Uno callejero, juguetón, muy listo, que venía cada día al patio de mi tía a comerse la comida de sus gatos. A veces intimidaba... estaba acostumbrado a la calle y a pelear por todo para sobrevivir, y cuando ibas a acariciarle no se dejaba, erizaba el lomo y sacaba las uñas. Yo no entendía por qué... a mi siempre me han dado miedo los animales, pero me gustaba aquél gato, y trataba de superar mis miedos para poder acariciarle... y él no me dejaba. En cambio, si no le hacía caso, se me acercaba, me observaba... incluso a veces se rozaba con mis piernas. Yo entendía aquello como una señal... “niña, puedes acariciarme, no te voy a hacer nada malo”, pero en cuanto me agachaba para tocarle, saltaba y desaparecía. Y yo no lo entendía, porque tan sólo quería acariciarle y rascarle la barriga.
Pensé en que quizá me tenía miedo, pero ¿cómo iba a temerme a mi, que tan sólo era una niña miedica intentando tocarle? ¿Qué daño podría hacerle yo, si tenía más miedo que él? Además, él era callejero, y tenía mucho mundo como para distinguir quién podía hacerle daño y quién no.
Un día le sorprendí con un ratón. Lo tenía entre sus patas, lo zarandeaba de un lado a otro, lo golpeaba... A primera vista parecía que lo estaba matando para comérselo y aunque me pareció salvaje, lo vi normal, forma parte de su instinto animal. Pero seguí observándole y me di cuenta de que en realidad su intención era jugar con él. Pero el juego se le fue de las manos y lo mató, lo mató de verdad. El ratón quedó inerte ante sus ojos, y el gato se quedó muy parado, mirándole, esperando a que se moviera de nuevo. Vi tristeza en su mirada, no había sido su intención. Se tumbó junto al ratoncillo y se quedó ahí, esperando... me dio pena, mucha pena, y volví a querer acariciarlo, para consolarle. Yo sabía que no había sido su intención matar a aquel ratón, que tan sólo quería jugar, y yo quería pasarle la mano por el lomo y decirle que lo entendía, que no había sido culpa suya sino de su instinto. Pero no me dejó. Volvió a erizarse, a sacar las uñas, a enseñarme los dientes... Y entonces tuve mucho más miedo del que ya tenía y salí corriendo por el patio para alejarme todo lo posible.
Mi tía siempre nos dijo que no nos acercáramos a él, que era malo, traicionero y nos iba a arañar... Yo se que aquel gato no era malo, pero por alguna extraña razón no quería recibir cariño de nadie y por eso se ponía así de arisco. Jamás lo comprendí.
Quizá haya personas así, como aquél gato, y yo no sepa comprenderlas, porque si yo fuera gato, me dejaría acariciar la barriga y el lomo por aquellos que se que no pretenden hacerme daño.
jueves, 22 de mayo de 2008
Una tarde de lluvia... y una maleta

No, no voy a dar el parte meteorológico. Voy a contar que extrañamente se me antojó pasear, sola, por las calles de mi pueblo. Dejé el móvil y la chaqueta en casa, y me fui, a cuerpo gentil, a dar un paseo. La mano derecha en mi bolsillo jugaba con las llaves de casa. La izquierda, libre, tocaba las cosas que, curiosas, surgían a mi paso. A veces farolas, a veces flores… se me acercaban y me saludaban, como si llevaran tiempo sin verme. Y yo, agradecida, las acariciaba.
Y miré con otros ojos las calles; la luz me ayudó. Era una luz suave y a la vez brillante. El sol estaba escondiéndose un poco tras la montaña, un poco tras las nubes oscuras. Pero sus rayos, rebeldes, luchaban por no esconderse y seguir iluminando mis pasos.
De pronto una ráfaga de luz y seguido un estruendo. Agudizo el olfato… Ya está aquí, llegó la tormenta, la huelo. Huelo los campos mojados, ese olor tan característico a lluvia de verano. Lo se, no estamos en verano, pero ayer tarde llovía verano. Una suave cortinilla de agua empezó a caer sobre mí… no era fría, era casi una caricia. No aceleré el paso, al contrario. Caminé lenta, despacio, disfrutando cómo las gotas me iban mojando, limpiando, sanando… ese suave aroma me invadía y me serenaba… y la luz, cada vez más suave, guió mis pasos de nuevo hasta casa, con una sonrisa en los labios.

Y entonces la lluvia arreció, y yo la miré desde el cristal de mi ventana. Una gota, dos... resbalaban separadas haciendo surcos sinuosos. Seguí a una de ellas con la yema de mis dedos. La vi unirse a otra y seguir surcando el ventanal en busca de más gotas que devorar. Devoró tantas que al llegar al alféizar se derramó de golpe y formó un charco que poco a poco fluyó hacia el borde y cayó sin remedio hacia el asfalto.

Me he comprado una maleta. Una grande y azul aguamarina. Está vacía, por ahora. Pero quiero llenarla de sueños, de viajes sin retorno o viajes de ida y vuelta, de espuma de mar, de polvo de estrellas, de pegatinas. Quiero llenarla de ilusiones, de todas, las perdidas, las vencidas, las dormidas, las soñadas tantas veces. Por eso es grande, y azul, azul aguamarina. Porque en el mar todo cabe, sobre todo sueños impermeables que flotan, sueños que no mojan las lluvias de verano ni de primavera. Ilusiones florecidas en tormentas de silencio. Quiero tirar descalza de ella, mientras llueve y yo me mojo. Y pisar la arena, o las rocas, o alfombras persas. Quiero salir de viaje con ella y será mi compañera. No caminaré sola, sino con ellos y ellas, sueños, esperanzas, ilusiones, ideas… Y tras mis pasos se oirán sus ruedas.
Hoy el suelo está mojado… ha terminado la tormenta. Y en unas horas será de noche, ya ves… parece que fue hace un rato cuando amanecía…
miércoles, 21 de mayo de 2008
Puzzle
Sonrisa puesta y ojos risueños. Risilla intercalada cada dos frases y siempre dispuesta a regalar una carcajada. Cualquier pique recibe como respuesta una imagen, bien clarita, de una lengua. O un mohín airado, demasiado exagerado para ser creíble.
Cabezota. Para lo bueno y para lo malo. Algunas discusiones se eternizan. Si se decide que se va a conseguir algo, no importa lo que se tarde, a por ello hay que ir. Ceño fruncido ante problemas
sin resolver. Mirada obcecada a la pantalla del ordenador cuando el p... descuadre señala 0.01.
Indecisa. Insegura. Los nervios a flor de piel siempre. SIEMPRE. El estómago y el sueño se resienten. Días sin comer y noches de mil vueltas en la cama. Los engranajes del cerebro siempre crujiendo. Ideas rebotando constantemente en la cabeza.
Serena. El control de la situación siempre en las manos. Con una "aparente" capacidad para la calma. Nadie adivina el nerviosismo. Siempre saliendo de la boca la palabra precisa. (Aunque por dentro, y esto es un secreto, mil demonios trastoquen tu funcionamiento)
Decidida. Valiente. Tomar decisiones y saber que se llevarán a cabo. Contra vientos y mareas. Aunque por dentro se tiemble, se dude y el germen del arrepentimiento intente hacer mella.
Capaz de decir lo siento. Diciéndolo sincera, con la mirada fija
y el corazón abierto. A veces la decisión y la cabezonería nublan la visión. Pero siempre hay alguien que ayuda a abrir los ojos. Nunca negarse a decir lo siento.
Llorica. Esa lágrima fácil mojando la almohada, mientras los brazos abrazan a las rodillas o a ese peluche tan acostumbrado a la salobridad del llanto.
Fuerza. Genio. Nunca aceptar que algo duele. Ironía ante los
envites. Reírse de todos, de todo y de ti. Mirada alta y paso firme.
Responsable, seria. Siempre saber que palabra está de más y cual está de menos. Compostura perfecta. Saber estar, saber hablar. Casi elegancia.
Ridícula. Con esa capacidad sorprendente para meter la pata.
Boca grande. Torpeza continúa. Tropezones, caídas. Manos
de trapo.
Activa. Con mil cosas proyectadas. Aficiones de todas clases. Un día pintar. Otro, escribir. Al siguiente, clases de baile. Hacer aeróbic. Salir a andar al monte.
Pereza absoluta. Diez minutos después de sonar el despertador, seguir envuelta en las sábanas. Sábados de apuntes sobre la mesa y tirarse en el sofá. Cualquier actividad es excesiva si supone algo más que cambiar de canal. Tres dibujos a óleo sin acabar. Eludiendo amigos que proponen noches de marcha.
Marchosa sin remedio. Loca por un lugar con amigos y música. No parar de moverse en toda la noche. Pies destrozados, caras desencajadas de las risas. Ignorando el sueño y las punzadas de las piernas.
Loca. Infantil. Corriendo, dando vueltas, riendo. Al lado de cualquier niño, ser más niña aún. Dislocar a todos y acabar
con el corazón a mil. Mareada de tanto saltar, gritar y dar
vueltas.
Soñadora. Con ganas de creerse todo. Creyendo en la magia
(y en las hadas, ;) ). Dejando volar la imaginación hasta límites
insospechados, hasta que "la realista", esa otra pieza del puzzle,
obliga a ser consecuente con la edad. Y entonces se acaba la diversión.
Dulce y tierna. Con esa capacidad para acurrucarse en los brazos de él. Perdiéndose en un beso, en un abrazo. Inventando mil caricias nuevas. Siempre soñando con sus manos y su boca. Con su cuerpo entero. Suspirando enamorada.
Éstas y muchas más soy. Un montón de piezas de puzzle contradictorias. Un puzzle que parece imposible ver completo. ¿Mil caras para una sola moneda? Algo así. Quizás solo una palabra pueda resumirme: Contradicción.
He rescatado también el comentario que le dejé:
29 noviembre, 2007
La Sonrisa dijo...
Me acabas de dejar
alucinada... y es que tu puzzle y el mío tienen las mismas piezas. No sé si se
colocarán igual o no, pero te aseguro que son las mismas.
Leyéndote parecía
que me leía.
¿Y sabes qué es lo malo de tener un puzzle con piezas tan
contradictorias a veces? que la gente no sabe encajarlas en su sitio y,
perdidos, se dan por vencidos ante la incapacidad de contemplar el puzzle entero
ya montado.
Y luego está cuando nosotras mismas ocultamos piezas... o
cuando a veces las perdemos...
Vaya, me ha gustado muchísimo este post.
Algún día te lo pediré prestado... al fin y al cabo también son mis piezas ;)
Besos
Yo no me daré por vencida nunca y no descansaré hasta terminar mi propio puzzle. Tengo toooooooodo el tiempo del mundo, pero sobre todo, ganas.
Yo no busco la pieza que me falta, ni nadie que reconstruya por mi el rompecabezas... yo quiero unas manos que recompongan conmigo mi propio puzzle.
martes, 20 de mayo de 2008
Pies
No ambientaré la conversación ni la transcribiré entera, que así tiene más misterio, pero intentaré ser fiel a la realidad, salvo error u omisión, intencionada o no jajajaja.
Aquél día me encontré con uno de los especimenes más raros con los que he tenido el gusto – por qué no – de entablar conversación. Era un tipo de estos que te despiertan la curiosidad enseguida, pero la curiosidad pícara, la de hurgar y hurgar en la mente del tío para ver hasta dónde es capaz de llegar con su rareza.
Antes de que me pase como en otra ocasión que publiqué algo de este estilo y algún anónimo me tildó de mala persona, altiva, irrespetuosa y nosecuantas cosas más que no creo ser, he de decir que jamás mi intención fue reírme de ésta persona, sino intentar comprenderla, dentro del humor eso si. Lo que pasa es que tengo una manera peculiar de contar las cosas o de emplear cierta ironía y sarcasmo en muchas conversaciones, pero siempre de buen rollo y sin ánimo de ofender.
Y dicho esto, al lío:
- Hola.
- Hola.
- Oye, perdona que te entre así, pero... ¿puedo hacerte una pregunta?
- Bueno... pero me reservo el derecho a responder ehhh.
- Vale... es que es una pregunta un poco rara, ¿te importa?
- Bueno, venga, hazla, que ya me pica la curiosidad. ¿Qué quieres preguntarme?
- Pues... ¿tu venderías una foto de tus pies?
- ¿De mis pies? Joder, pues nunca me lo había planteado. No me digas que eres uno de esos fetichistas...
- Pse... me gustan los pies, si. ¿La venderías o no?
- Pero a ver...¿es que la gente va vendiendo por ahí fotos de sus pies?
- Si, te aseguro que si.
- ¿Tu has comprado fotos de pies?
- Si...
- Jajajaj vamos no jodas... ¿Y por cuanto, si se puede saber? Porque lo mismo es buen negocio y ¡yo sin saberlo!
- Hombre, pues depende... ¿tu me venderías una foto de tus pies o no?
- Habría que negociar ehhh, que te aseguro que mis pies no son cualquier cosa jajajaja
- ¿Y eso? Cuenta cuenta... ¿qué tienen de especiales?
- Pues para empezar no son bonitos, eso lo primero, no te voy a engañar. Pero te aseguro que en el reino de los pies los míos estarían cotizados al alza, por poco vistos jajajajaja
- ¿Pero se puede saber qué tienen de especiales o no?
- Pseeeeeeee, no te pongas nervioso, que te lo cuento. Pues a ver, mas que los pies son los dedos de los pies, que los tengo largos, delgados y abiertos o separados... todos los dedos salvo el meñique, que es tímido y se esconde, son más largos que el pulgarzote.
- Mmmmmm.... interesantísimo y sugerente... dedos largos... ¿y ágiles? Dime...
- Oye oyeeeeeeee, a ver si te vas a estar poniendo cachondo eh...
- Je je je... ¿Me vendes la foto o no?
- Jajajjaja ¿pero tu estás tonto? A ver, ¿cuánto me das?
- Pues... cinco euros.
- ¿Pero qué dices? Por cinco euros no te enseño ni el calcetín.
- ¿Diez?
- Nada nada... que además, no te creas que me hace a mi mucha gracia saber que alguien se pajea viendo una foto de mis pies.
- Una pena... deben ser muy especiales.
- Lo son lo son jajajjaa no te quepa duda. Y hablando de dudas... yo tengo una duda existencial ahora mismo. ¿Pero cómo te puede excitar ver unos pies?
- No es solo verlos, sino tocarlos, lamerlos, incluso olerlos.
- Vamos no me jodas... se me acaba de caer la libido al suelo pensando en los pies de mi padre cuando viene de correr.
- Jajajjaja claro mujer... pero unos bonitos pies, limpios, desnudos.... pues tienen mucho morbo.
- Si tu lo dices...
- Oye... y ya que no me vendes la foto... ¿qué te parece quedar algún día?
- Si hombre, ¿para qué? ¿Para que te enseñe los pies? Jajjajaja chato que en directo vale más caro que en foto ehhhh.
- Hombre... pues podemos dar un paseo por el Retiro y después sentarnos en el césped... descalzarnos...
- Lo que yo decía, tu me quieres ver los pies, ¡¡golosón!!
- ... y hacerte caricias en tus pies con los míos...
- ¡¡Ah!! ¿Qué encima pretendes meterme mano? ¿He dicho mano? Perdón, ¡ tu lo que quieres es meterme pie!
- Pues ahora que dices de meter pie... ¿a ti nunca...?
- ¿Nunca qué?
- Que si nunca te han masturbado con el pie...
- ¿Con el pie? ¡¡Qué me estás contando!! ¿Eso se hace?
- Claro... yo he conseguido hacer gritar de placer a más de una sólo usando mis pies...
- ¿No sería que no te habías cortado bien las uñas y gritaban porque les arañabas con las zarpas?
- Jajjajajajaja... no te lo tomes a risa. Si no lo has probado, no sabes lo que es...
- Pues tienes razón, no lo he probado y no se lo que es.
- Bueno... si quieres yo te lo enseño...
- Jajajjaja que va, déjalo si eso.
- Pues tu te lo pierdes, cariño...
- Uy uy, a mi no me llames cariño eh... a ver si has empezado con buen pie y ahora no vas a dar pie con bola!
- Vale vale, no te enfades... qué genio...
- Si si, es que hoy me levanté con pie el izquierdo jajajajaja
- Te estás cachondeando, ¿no?
- Un poquito, de buen rollito eh... no te lo tomes todo al pie de la letra jajajjaja.
- Será guasona... pero al menos sincera.
- Si, eso sí, bastante sincera, aunque no deberías creerme todo a pies juntillas jajajjaaaaaaaaaaaaaaa
- ¡Qué cabrona!
- Un poquito na más. Es que me estás dando pie jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Jajajajajjajaaj ... Oye pues me has caído simpática... ¿seguro que no te apetece dar un paseo, otro día?
- Jajajja no, en serio que no. Pero gracias ehhh.
- De nada mujer, pero en serio me gustaría. Una pena... me voy a quedar sin verte los pies esos especiales que dices tener.
- Jajjajajaa no te pierdes nada hombre. Oye, y gracias a ti por aguantarme el cachondeo eh. A tus pies! jajajaja
- Jajajjajaja A sus pies señora. Ha sido todo un placer.
- Venga, que vaya bien y que encuentres muchas dispuestas a venderte la foto de sus pies jajajjajaa
- Jajajjajaja ¡¡gracias!! Suerte a ti también. Ciao.
- Ciao.
Y se quedó sin verme los pies... con un poco de suerte el azar le traerá hasta aquí y podrá verlos gratis jajajajaja
He aquí mis pies.
Pimientos
Ayer tuve una conversación de lo más surrealista, y a juzgar por el tema entorno al cual giraba, con razón a veces digo que me siento parte de un circo... aunque con mi suerte, si pongo un circo me crecen los enanos.
Transcribo la conversación tan textualmente como mi memoria me permita:
- ¡Hola!
- Hola...
- ¿Qué tal?
- Bien... ¿te conozco?
- No, no... disculpa... Oye, ¿puedo hacerte una pregunta?
- Si... tu dirás.
- ¿A ti te gustan los pimientos?
- Pues... si, ¿por?
- Entonces, ¿te importa que te haga alguna pregunta más? Es que estoy haciendo una tesis sobre los pimientos.
Alucinaba, lo juro. Me lo tomé totalmente a guasa, está claro, así que entré al trapo, que tenía ganas de echarme unas risas.
- Venga, vale majo, pregunta, pero que sea fácil eh.
- Si si, facilísimo... ¿y a ti que pimiento te gusta más, rojo o verde?
- Hombre, pues depende de la variedad de pimiento, que no sólo los hay rojos o verdes ehhh.
- Anda, ¡no me digas que vas a saber de pimientos!
- Uy si, hice un master del universo en pimientos.
- O sea, que no tienes ni idea.
- A ver majete, los tienes rojos, verdes y amarillos, igualito que las luces del semáforo. Y luego pues depende, tienes pimiento morrón, o italiano que es mas dulce, pimiento choricero, ñoras, que también son pimientos... joder, parezco una verdulera jajajaja

- Jajajjaja si...Joer, pues sí que sabes de pimientos.
- Pimientos de piquillo, los de Gernika, los de Padrón, que unos pican y otros no...
- Vale vale, me queda claro que conoces los pimientos. ¿A que eres de pueblo?
- Como las amapolas chato, pero no conozco los pimientos porque me dedique a sembrarlos ehhh.
- ¿Y a ti cual te gusta más entonces?
- Pues no se, todos, según como estén preparados.
- A ver, ¿en verano cual prefieres?
- Está claro, pimiento morrón rojo asado, en ensalada, con bonito, cebolla, aceite, sal y huevo duro.
- Mmmmm debe estar bueno.
- Si... o si no pimiento italiano, frito, pero frío o del tiempo, y con tortilla de patata y unas lonchas de jamón, en bocadillo.
- Bien bien, tomo nota. ¿Y en invierno?
- Mmmm no se, pues rellenos por ejemplo. Pimientos de piquillo rellenos... están muy buenos rellenos de quesitos, con nata y tomate por encima.
- Vaya, encima cocinillas.
- Claro hombre.
- Oye, una cosa más.
- Dime.
- Y si fueras un pimiento, ¿qué tipo de pimiento serías?
- Jajajjajaja esa pregunta si que es difícil.
- Venga, ¡que seguro que te identificas con uno!
- Pues mira... se me ocurre que yo podría ser un pimiento morrón, si si si. De esos grandes y lustrosos que parecen como de cera.

- ¿Pareces de cera?
- ¡No hombre! Pero no sé, son así carnosos, con la piel tersa y suave, grandes, coloradetes... yo creo que sí, yo podría ser uno de esos. Porque no me veo yo como pimiento italiano eh, ahí estiradilla y arrugada... aunque ahora que lo pienso, en cuanto a sabor puedo ser un pimiento de Padrón... a veces pico, a veces no jajajajaja
- ¡¡Qué salá!! Oye, muchas gracias por tu colaboración, he tomado nota de todo para mi estudio.
- De gracias nada, que son 20 euros.
- ¿Qué?
- jajjajaja es broma.
- Por cierto, ¿tienes nombre? Es para ponerlo en la tesis...
- Si, tengo nombre.
(y se hace un silencio enorme... jajajaja preguntó si tenía nombre, no cuál era)
- Ah... y supongo que también tendrás apellidos, no?
- Si, tengo varios, pero suelo usar dos. Los dos primeros.
- ¡¡Anda!! ¡¡Como yo!! ¡¡Qué casualidad!!
- Ya ves... bueno, ¿alguna pregunta más?
- No, la verdad es que no, me has servido de mucha ayuda de verdad, muchísimas gracias.
- De nada majo. Suerte con los pimientos.
- ¡¡Gracias!!
- Hasta otra.
- Ciao.

