lunes, 27 de abril de 2009

Ana Alcaide

Ayer la descubrí, subida en el altar de La Magistral (Alcalá de Henares), con velas a los pies y rodeada de cuatro magníficos, cinco con ella. Cinco magníficos músicos, más de diez instrumentos, y una voz dulce cantando en judeo-español. Y me enamoré de su música sefardí, del sonido de la viola de teclas, del santur…

Como la luna y el sol, así se llama su maravilloso disco, título inspirado en un verso de una canción Sefardí encontrada en Turquía y que simboliza nuestra relación con todo lo que amamos y perseguimos, con todo aquello que permanece inalcanzable.

Sencillamente, precioso.



jueves, 9 de abril de 2009

Puerto Presente

Llevo tiempo sin aparecer por aquí... y si soy realmente sincera, no lo echo de menos. No echo en falta escribir, ni si quiera lo necesito. Pero tampoco me olvido de este rinconcito que es parte de mi y que me ha dado tanto.

Por eso estoy hoy aquí, me apetecía venir y compartir una canción que últimamente llena mis días. Porque así me siento, me siento navegante que llegó a puerto, al Puerto Presente... y me encanta éste puerto. Y ésta canción de Macaco es tannn tan positiva, tannn tan buenrollera, tan tan "mía" que despierta mucho más lo bien que me siento en éstos momentos.

Pequeña, me recuerda a ti, que también escribiste una vez sobre una canción de Macaco, Con la mano levantá, y estoy segura que ésta también te gusta y te hace sentir igual que a mi.

En fin, que estoy viva, que estoy muy muy bien, y que "nunca es demasiao tarde pa comerte la vida de un solo bocao"!

:)




Presente, puerto presente
Presente y aquí a tu lao’
Traigo mis sorpresas enlatadas
Pa que las saques, saboreando
Tapémonos la vida venid hasta el congelador
Aquí, ahora, la celebración
Si el mundo esta roto tu carcajada me pone en pie
Pies tocando la tierra, mano levatá’ gritareEeEEEe
Ohh ohhh
nunca es demasiao’ tarde pa comerte la vida
de un solo bocao

El pasado ya se fue y el presente camina de tu lao’
Presente, puerto presente
Presente y aquí a tu lao’
Seguiré cantando por los caminos nunca andados
Pero hoy, ahora, el motivo la razón
El ayer ya lo guarde en cajoncillos de papel
El mañana no lo recuerdo, lo olvide
Si los pasos se hacen cortos, el sonido de su hueco es otro
Y como dijo amador que gustito pa mis orejas
Sentio mi corazón
Presente, puerto presente
Presente y aquí a tu lao’
Ohh ohhh nunca es demasiao’ tarde pa comerte la vida
De un solo bocao
El pasado ya se fue y el presente camina de tu lao’
Presente, puerto presente
Presente y aquí a tu lao’


domingo, 1 de marzo de 2009

Historia Universal

A veces me pregunto si estaré haciendo lo correcto...




... y no quiero equivocarme, pero tampoco quiero una Historia Universal



El amor no es lo que piensas.

lunes, 16 de febrero de 2009

Standby

Llevo tiempo pensando en terminar, en colgar el cartel de cerrado por derribo. Pero no por derribo destructivo, sino por nueva construcción. La construcción de una nueva etapa.

Ayer pensaba en por qué creé mi blog. Siempre hay un motivo para todo, y yo no me había parado aún a analizar el por qué. Creo que fue un cúmulo de circunstancias lo que me empujó a abrir una ventana al exterior para gritar lo que llevaba dentro y que alguien lo leyera, aunque ese alguien tan sólo fuese yo. Fue la soledad sobre todo, la sensación de abandono después de un fracaso sentimental. Fue la falta de un hombro en el que llorar sin que preguntara nada, de uno que consolara de verdad. Fue la necesidad de silencio y de bullicio a la vez. Fue el vicio de conocer gente nueva y diferente a mí, la necesidad de hablar con otras gentes con las que tal vez no me sintiera fuera de lugar. Fue el aburrimiento, la rutina y las ganas de salir de ella.

Últimamente no escribo tan a menudo y llevo semanas preguntándome por qué. Y si busco en las razones por las que empecé, si comparo mi ayer con mi hoy, creo saberlo. Ya no me siento tan sola, y no es que lo esté más o menos que antes, sino que he aprendido a aceptar esa soledad que, en el fondo, es un poco elegida y voluntaria. De aquél fracaso sentimental ya nada queda salvo el recuerdo, guardado con mucho cariño, de los buenos momentos. Si miro a mí alrededor, hoy si encuentro ese hombro que no sólo se presta a apoyarme, sino que además tiene unos brazos que me rodean sin preguntas, que aprietan, serenan y guardan silencio. Mis días se llenan de bullicio y de calma a la vez. He aprendido que siempre encontraré gente con la que me sienta fuera de lugar, pero sobre todo he aprendido que eso no es tan malo. Y ahora no sólo no me aburro, sino que estoy muy motivada, y mi rutina no es rutina.

Ha caído una etapa y ha llegado otra. Y ya no siento la necesidad de escribir como antes. Al menos no tan a menudo. Y me da pena, mucha pena, bajar el telón. Y no quiero un fundido en negro con la palabra FIN. Pero tampoco voy a seguir vendiendo mi vida en fascículos online tan a menudo como hasta ahora.

No es un cierre, no es una despedida, ni un abandono. Es un standby que de vez en cuando se activará, cuando algo pulse el on. Es una forma de justificarme a mi, y a los que pasáis por aquí, por qué no escribo.

Patri.

viernes, 6 de febrero de 2009

Ángel

Cuando la vida se va, cerrando la puerta,
y te deja un vacío que ya nada ocupa,
no hay palabras que sirvan de consuelo.

Cuando se apaga la luz y te deja en penumbra
y la noche se cierra sobre tu techo,
te ofrezco mi vela.

Cuando aprietas los dientes y ahogas tus gritos
cerrando el puño que guarda tus lágrimas,
te regalo el silencio.

Cuando la angustia se clava en tu estómago
arrebatándote el aire que respirabas
te doy mi aliento.

Cuando las palabras sobran
o tal vez cuando faltan.

Cuando sabes que no habrá mañana
y que el ayer ya no existe.

Cuando se va lo que más querías.

Cuando tu alma no encuentra consuelo.

Cuando todo se acaba…

Entonces, sólo puedo abrazarte.
Mirarte a los ojos, cogerte la mano.
Susurrar con un hilo de voz temblorosa
que todo irá bien y que estoy a tu lado.

miércoles, 28 de enero de 2009

Retales

A veces cierra la puerta y nunca mira qué es lo que queda atrás. Sale corriendo dejando un retazo de su camisa pillado en el marco de la puerta, pero no se da la vuelta. Corre sin decirle a dónde y ella tampoco sale en su busca. Fuera hace frío y ha aprendido a sentirse a gusto ahí dentro sin él. Sólo se levanta del sofá para coger el trocito de tela que dejó…A veces lo acerca a su cara y lo huele, porque huele a él. Otras lo guarda en el cajón de abajo, ese que nunca mira, y lo olvida allí por semanas.

Eso es lo que él le deja siempre. Retales.

Su vida juntos está llena de retales y los va cosiendo con hilos de seda formando una manta que cada vez es más grande, aunque a veces no le tape los pies y se le queden fríos.

No le gusta tener los pies fríos, ni tampoco coser retales. Está cansada de portazos resonando en el aire, de huidas descontroladas, de esperas e incertidumbres. Nunca sabe dónde va ni cuándo volverá. Nunca sabe nada, sólo que tiene un retal más entre las manos y está cansada de coser y de esperar.

A veces guarda la manta para no verla y se propone dejarla sin terminar, pero pronto él aparece y le obliga a coser. Y ella se afana en estirar las piezas y lograr que cada vez sea más grande, tan grande que arrope a los dos y él no se vuelva a ir dejando un retal más que coser. Pero nunca le da tiempo a terminar de unir las piezas cuando se vuelve a marchar.

Y así siempre, siempre cosiendo, siempre esperando y mirando tras el cristal de su ventana cómo pasa la vida entre trozos de tela.

lunes, 19 de enero de 2009

Vegas

Sigamos con música.

Ayer en uno de los comentarios a mi anterior post alguien nombró a los 40 subnormales, que es como la gente que no se estanca sólo en la música comercial suele (o solemos) llamar a la famosa emisora de radio. Si tienes la más mínima inquietud musical no puedes quedarte en eso, en sintonizar los 40. Si lo haces te perderás mucha, muchísima música que no por no ser tan comercial como Bisbal es peor. Muy al contrario… ya quisieran los comerciales hacer tan buena música como los mal llamados no comerciales. Porque venden, si, pero a un público más selecto.

Seguro que la mayoría de los que sólo escuchan los 40 principales se están perdiendo a Vegas, Nacho Vegas. O te gusta, o no te gusta. No tiene término medio. ¿Raro? Tal vez. Distinto, diría yo.

Le conocí con “El hombre que casi conoció a Michi Panero”, canción que me aconsejó un viejo conocido y que tarareé y aún tarareo muchos días… “lo he pasado bien, y casi conocí en una ocasión a Michi Panero, y es bastante más de lo que jamás soñaríais en mil vidas! ¡Mirad, las niñas van cantando! Shalalaralalá...”



Reconozco que escuché algún tema más y no me llamó especialmente la atención, hasta que le encontré cantando con Bunbury aquello de “Con trémula voz me dijiste esto en tu vida te podría ocurrir como hoy ocurre en la mía. Taché los días de calendario en los que nos hicimos daño y quedaron tres... Dime crees que valió la pena? si amenazan hoy nubes negras que vienen hacia aquí… Yo te quise, te quise tanto, hasta que se hubo agotado mi amor por ti



Insisto en que no me gustan todas sus canciones, ni su estilo es de los que más me molan pero… tiene temas que me llegan. Y de su último disco, El Manifiesto Desastre, me quedo con la canción de cierre: Morir o matar. Dudo mucho que lo pongan alguna vez en los 40, y en cambio, ya quisieran los Bisbales y Bustamantes del mercado escribir letras como éstas.




Te sentaste justo al borde del sofá
como si algo allí te fuera a morder.
Dijiste: "Hay cosas que tenemos que aprender,
yo a mentir y tú a decirme la verdad,
yo a ser fuerte y tú a mostrar debilidad,
tú a morir y yo a matar."


Y después se hizo el silencio y el silencio fue a parar
a una especie de pesada y repartida soledad,
y la soledad dio paso a un terror que hacia el final
nos mostró un mundo del que ninguno quisimos hablar.

Y así eran nuestras noches y así era nuestro amor,
comenzaba en el silencio, continuaba en el terror,
y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar
de lo que pudo haber sido y de lo que jamás será,
tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?,
si, en fin, se trata de morir o de matar.

Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.

Conoció a unas cien mujeres y a cincuenta enamoró,
conoció a otros tantos hombres y con tantos se acostó,
y fundió todo el dinero y la gente se cansó
de escuchar noche tras noche la misma triste canción.

Y ahora ve que el universo es un lugar vacío y cruel,
cuando no hay nada mayor que su necesidad en él.
Y encendiendo un cigarrillo se comienza a torturar
y habrá cerca alguien gritándole "hágase tu voluntad"
y el "la culpa sólo en parte es mía y en parte lo es de los demás".
De lo que se trata es de morir o de matar, de morir o matar.

Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo "uno es el asesino y el otro el que va a morir".
Y salimos de allí y me mirarte asustada y el miedo sonó en tu voz:
"antes de que tú me mates, prefiero matarme yo".

Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
"Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien".
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: "Déjame de una vez, déjame de una vez".

Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"

Moriré, moriré, moriré ...
moriré, moriré y es lo único que sé.
Moriré, moriré ...
moriré y cuando lo haga al fin ya nada va a impedirme descansar
y así obtendré la santa paz que en vida no gocé jamás,
pues hasta morir la única opción siempre es matar, siempre matar.

sábado, 17 de enero de 2009

Shopping

Esta mañana he ido de compras con mi prima… no me gusta ir de compras, pero últimamente he ido bastante y fíjate, hasta se me ha dado bien y he comprado un par de cosillas en rebajas.

Pero si hay una cosa que me suele gustar bastante de ir de tiendas es la variedad de música que puedes escuchar. Si, soy así de rarita, yo no me fijo en los jerseys de la nueva temporada, ni en los colores de moda, ni en la tendencia en zapatos… yo me fijo en la música que ponen en las tiendas. Me gusta, que le vamos a hacer. La música es de las cosas que más me gustan y la disfruto siempre que puedo, es decir, a todas horas y en cualquier sitio.

Hoy me he llevado una gran sorpresa en una de las tiendas, en New Yorker. Si me gusta entrar a esta tienda no es especialmente por la ropa – aunque a veces si cace algo que me guste y me venga bien – sino por la música que tienen puesta siempre, al menos en la tienda del Parque Corredor. Siempre que entro allí se me pone muy buen rollo por culpa de la música. Pero hoy ha sido demasiado. Nada mas entrar ha empezado a sonar una canción que con tan solo escuchar las dos primeras notas he reconocido. Hacia años ¡¡años!! que no la escuchaba y me ha traído muy buenos recuerdos… a poco me pongo a bailar jajajaja No lo he hecho – bueno vale, me movía, se me movía el cuerpo solo jajajaja – pero lo que no he podido evitar ha sido cantarla, bajito, pero cantarla. Joe… que tiempos. Hace unos años iba siempre al mismo garito, de noche, de marcha… y ya casi al final de la noche, cuando solo quedábamos los incondicionales – que éramos muchos - la ponían… era una locura, porque incluso los camareros se subían a la barra a bailar… imposible pedir una copa cuando sonaba Sharon Phillips. Y a mi no se por que, pero esta canción siempre se me ha metido muy dentro, me mueve desde dentro, y cierro los ojos y bailo como si nadie me estuviera viendo. Me encanta.

Llevo desde que he llegado a casa escuchándola una y otra vez… a todo volumen… y no se las veces que me he levantado a bailar mientras escribía esto. ¿Estoy loca? Jajajaj si, pero… y?

Touch me…

sábado, 10 de enero de 2009

Una imagen...


Hoy nevó donde vivo, más de lo que nunca lo ha hecho aquí – al menos que yo haya vivido en primera persona -. Cuando llegué a casa me puse ropa de abrigo y salí cámara en mano…

Y a veces lo veo todo tan claro...



Espera

Tiempo

Primavera

Llegarás




Porque una imagen vale más que mil palabras.


miércoles, 7 de enero de 2009

La punta del iceberg

Si antes presagio un buen año para mí, antes salta la liebre.

No esperaba esta buena noticia tan pronto… era algo que se veía venir muy a largo plazo y que era bastante seguro. Pero lo que no imaginaba por nada del mundo es que el primer día de trabajo del 2009 me dieran la primera buena nueva del año: me han ascendido.

Cambio de departamento, cambio de cargo, de mecánica de trabajo, de mesa, de jefa directa, ¡¡cambio de todo!! A mejor, y apuntando hacia arriba. Quién me iba a decir a mí hace dos años cuando empecé en ésta empresa que en tan poco tiempo iba a avanzar tanto. Me lo he currado, eso si, y modestia a parte, es algo merecido, y aunque era algo esperado a largo plazo como ya he dicho, todavía no me lo creo.

Me espera un año duro de adaptación, mucha formación y aprendizaje, pero también tengo mucho apoyo y voy a por todas.

Estoy muy feliz… mucho. Y si ya tenía ganas de que empezara el 2009, ahora muchas más. Va a ser un muy buen año, lo se… y esto es sólo la punta del iceberg.

martes, 6 de enero de 2009

Enero

Año nuevo… ¿vida nueva?

Por fin se han terminado las Navidades… más de lo mismo, igual que todos los años, y yo siempre con ésta mezcla amor-odio a éstas fechas. Y ahora, enero.

Otros años me ponen enferma los primeros días de enero. Es una sensación de desasosiego inexplicable… es como sentir que has acabado algo importante y tienes delante todo un año en blanco para escribir, y no sabes el qué. Incertidumbre por lo que vendrá… no se, es raro.

Este año no lo he sentido aún, y creo que no lo voy a sentir. Se que el 2009 será bueno (a pesar de la crisis si, ya lo se, nadie habla de otra cosa), pero es que yo siento que éste año será bueno para mi en todos los sentidos. Y como lo siento muy dentro, no noto ese desasosiego de otras veces. Puede ser que me equivoque… pero lo dudo, mi intuición me está susurrando al oído que estoy en lo cierto.

Ayuda a no tener ese sentimiento angustioso el haber pasado los primeros días del año fuera de casa. Cómo me ha gustado comenzar el 2009 con la maleta hecha. Primera escapada del año aún con las uvas en el estómago.

He pasado unos días en Soria, paraíso natural. Me ha encantado visitar la Laguna Negra, que por cierto, estaba completamente helada… Vinuesa, Calatañazor… qué pasada de pueblo y qué vistas. ¡¡ Y sin cobertura!! Ha sido estar en la gloria, desconectada del mundo en la cabaña mirando el fuego arder después de largas caminatas por la nieve o en los bosques de sabinas.





Y ahora si, ahora ya si tengo las pilas cargadas para ponerme en marcha. Mañana de nuevo al trabajo, a la rutina del día a día, a avanzar en ese año aún en blanco y sobre el que tengo mucho que escribir. 365 días, con sus noches, con sus horas, sus minutos y sus segundos.

¿Propósitos para éste nuevo año? Aunque luego cuesta cumplirlos, siempre los hago. Una vez más, dejar de fumar. Ahorrar pensando en mi futura casita. Seguir creciendo al mismo ritmo en el trabajo, y como persona. Escribir un poco más aquí en mi blog, que lo tengo abandonadito. Disfrutar un poco más si cabe cada instante, cada cosa, cada persona. Querer mucho… y que me quieran. Seguir sintiéndome tan bien como me siento hoy, tan llena de vida y de fuerza, tan feliz, tan bonita… quererme más y mejor. Seguir mi camino como hasta ahora… aunque se (y eso no lo puedo decir muy alto) que este año ese camino tendrá sorpresas y cambios importantes.

Tengo muchos más propósitos o ilusiones metidos en mi mochila. Estoy lista para emprender viaje. Que comience enero…


Y como me gusta tanto la música y hay una canción para cada momento, aquí os dejo la que toca justo ahora, este mes…Enero.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Feliz 2009

Ya estamos a 29 de diciembre y tengo el blog abandonado y el balance del año sin hacer. Y ya toca, no?

Siempre estoy rara en estos días últimos del año. La Navidad me gusta y me disgusta al 50%. Son días cargados de reuniones, de nuevos propósitos, de nuevas metas e ilusiones. Pero también son días llenos de ausencias, algunas por distancia, otras por tiempo… y alguna inevitable… no tenemos cerca a los que ya no están. Y estos días parece que todo se hace grande, los kilómetros, los recuerdos… y pesan, pesan mucho.

Pero bueno, si algo dicen que me caracteriza es mi forma de encontrarle el lado positivo a todo, ese don de hacer que lo bueno pese más que lo malo y de hacer que la alegría eche a un lado todas las tristezas.

El año pasado decía que el 2007 había sido un año neutro, ni bueno ni malo ni regular. Y al final descubrí que no había sido así, sino que había sido positivo. Este año tengo claro que ha sido muy muy positivo. En lo personal, en lo profesional… ha habido grandes cambios y todos buenos.

En lo profesional he crecido mucho, y lo mejor de todo es que se me ha reconocido públicamente, y a la cara. A todos nos gusta que nos den una palmadita en la espalda de vez en cuando y nos reconozcan la labor desempeñada. Este año lo han hecho en varias ocasiones, la última hace muy poquito, y reconozco que me siento muy satisfecha. Me han regalado los oídos con muy buenas palabras (y también los bolsillos, que no nos engañemos, pero es la mejor manera de agradecer el esfuerzo). Y este reconocimiento no ha venido sólo de los superiores, sino de los compañeros… eso es lo que más me llena.

Y en lo personal… pues también he crecido. Hace unos meses un día descubrí que había dejado de ser pequeña para ser muy grande. Si una vez me desperté y todo era enorme y me venía grande, ese día descubrí que ahora yo era gigante. He madurado mucho… me he hecho mayor. Me he convertido en una mujer de ideas claras, más segura de si misma y que ha aprendido a valorarse… siempre he sido así, pero ahora soy consciente de ello. Y eso es bueno, muy bueno para mí, y para quienes me rodean, a pesar de que haber crecido suponga un cambio que no todos saben apreciar o aceptar. Como dice una amiga, si antes era rara, ahora lo soy más. Pero sigo siendo yo.

Además ha sido un año cargado de suerte. El 4 de octubre de 2008 la suerte se puso a mi lado y me regaló la posibilidad, a medio plazo, de independizarme. Titular de una vivienda de P.O. ahora mis días se llenan de ilusión por que llegue el momento de coger mis cosas y emprender una vida sola. Sólo pienso en ahorrar y ahorrar con muchísima ilusión pensando en cómo será mi hogar… mío, qué bien suena.

Hice el viaje de mi vida (hasta hoy… porque espero no sea el único ni el último) y me enamoré un poco más del espíritu viajero que ya me invadía antes. Conocí lugares que nunca hubiera podido imaginar que visitaría y grabé en mi retina cada paisaje, cada ciudad… me quedé con ganas de más, y volveré.

Conocí grandes personas que se han vuelto importantes para mi, y que quiero conservar conmigo mucho tiempo. Personas que me hicieron y me hacen sentir viva, que me abrazan si lo necesito, que me demuestran su cariño y el afecto que me tienen, igual que yo a ellas. Otras se fueron, pero no dejaron vacío sino aprendizaje. Aprendo de todo, soy una esponja que sabe absorber lo bueno de cada cosa vivida, y también lo malo, que es de lo que mas se aprende.

Ha sido un buen año y siento que el próximo lo será aún más. Tengo muchas ganas de que empiece para avanzar e ir desvelando poco a poco el misterio de mis días. Tengo ganas de ver crecer las flores que últimamente crecen en mi ventana.



Mis mejores deseos para el año próximo, para todos vosotros que, mucho o poco, me conocéis y pasáis por aquí de vez en cuando. De corazón…

viernes, 12 de diciembre de 2008

Hope there's someone

La primera vez que la escuché lo hice de la mano de un compañero de trabajo que sabe que soy especialmente sensible a la música.

Patri - me dijo - siéntate, quiero que escuches algo. Pero siéntate relajada, sin prisa... y aunque al principio te suene un poco distinto, espera.

Confíé, y le hice caso. Estábamos solos en su departamento. Me senté en su silla, justo delante del altavoz, de espaldas... y apagó la luz. Entonces le dió al play y él desapareció...

Me estremecí... la música, tan limpia, tan delicada y suave... la voz, tan distinta y peculiar, tan especial... no entendía del todo la letra, ni si quiera me concentré en ella, pero me transmitía algo muy intimo, algo que no había escuchado nunca. Me emocioné.



Se llaman Anthony and The Johnsons, y la canción Hope there's someone. Desprende tanta sensibilidad que roza el alma.

I hope there's someone, too.


Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, will I go

Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired

There's a ghost on the horizon
When I go to bed
How can I fall asleep at night
How will I rest my head

Oh I'm scared of the middle place
Between light and nowhere
I don't want to be the one
Left in there, left in there

There's a man on the horizon
Wish that I'd go to bed
If I fall to his feet tonight
Will allow rest my head

So here's hoping I will not drown
Or paralyze in light
And godsend I don't want to go
To the seal's watershed

Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, Will I go

Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired


Os aconsejo escucharle, hay quien dice que si le escuchas una vez y te emociona, sonará siempre en tu cabeza.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Desnudez

Siempre me gustó la desnudez. Sobre todo la propia, pero también la ajena.

No es por razones sexuales, sino… ¿cómo decirlo?, ¿naturales? Me gusta lo natural, lo sencillo (aunque a veces me complique, lo se), las cosas claras, la gente sin dobleces, lo transparente. No me gustan los adornos, lo que tapa u oculta, lo que disfraza, lo que engaña.

Yo soy así. No me gusta disfrazarme de lo que no soy a pesar de que por ello pueda ir a veces contracorriente, o parecer descuidada, incluso en mi aspecto físico. No me gusta tapar mi cara con maquillajes, ni cambiar el color de mi pelo con tintes, ni colgarme pulseras ni medallas. Soy sencilla (insisto, aunque a veces resulte complicada), no tengo cara B… tengo muchas caras si, pero todas son A, todas a la vista. Soy natural y espontánea hasta el punto de poder ser tildada de bruta o bestia en algunos de mis comentarios o reacciones. Me gusta ser yo misma a pesar de todo, es cuando mejor me siento. Y sólo somos nosotros mismos de veras al cien por cien cuando estamos desnudos, desprotegidos ante todo, sin escudos tras los que escondernos, sin corazas, sin armas en definitiva que puedan ayudarnos en nuestra propia protección. Porque sólo nos desnudamos cuando estamos solos, o cuando confiamos en la persona que tenemos delante, y dejamos los miedos a un lado, nos quitamos las pinturas de guerra, los disfraces, las máscaras. Y somos nosotros plenamente. No sólo nos desnudamos físicamente; nos desnudamos en cuerpo y alma.

¿Te has parado a pensar en si después de ver a una persona desnuda ha cambiado tu concepto sobre ella? Yo si, y siempre cambia. Es como cuando eres pequeña y amas a tu padre por encima de todo porque para ti es el más guapo y el más perfecto, es como tú le ves. Y de pronto un día le miras y le ves distinto, incluso sus rasgos son distintos y te parece otra persona. Ya no le amas igual. Ahora le quieres, pero no le ves perfecto, tu concepto ha cambiado. Pues para mi es algo parecido a lo que sucede cuando ves a una persona desnuda por primera vez. Dejas de ver ese alo que le envuelve, no hay factores externos que distorsionen tu visión sobre esa persona. Sólo la ves a ella, desnuda completamente, en cuerpo y alma, delante de ti. Su manera de actuar es distinta, sus gestos, sus formas… Y te son desveladas cosas que antes no conocías. Insisto en que no hablo de lo físico, de lo sexual. Hablo de algo que va más allá… algo que no se ve sólo con los ojos. Y tampoco estoy diciendo que lo que ves en su desnudez sea mejor ni peor que lo que veías estando vestidos. Simplemente es distinto. Es, para mi, su verdadero yo, porque cuando nos desnudamos nos quitamos algo más que la ropa.

Me gusta estar desnuda.

martes, 2 de diciembre de 2008

¿Rara e insensible?

“No se dónde tienes la sensibilidad últimamente”.

Eso me han dicho. Y me hizo gracia, mucha gracia, que alguien que se supone me conoce bien (aunque no me entienda) me pregunte eso. Aunque pensándolo bien, es del todo normal que me lo diga si no me entiende.

Se me ocurren muchas respuestas… unas sinceras, otras irónicas, alguna con doble sentido e incluso se me ocurre responder con silencio. Se me ocurre decir que la he perdido toda, que se coló por el desagüe, o que me la fumé. Podría decir que la gasté y que ya no me queda, o que se la vendí a algún truhán por un puñado de besos. Puedo decir que la guardo en un cajón cerrado con llave y la perdí, o que está bajo mi cama cogiendo polvo. Puedo mentir, puedo decir que nunca tuve e inventarme mil historias que justifiquen mi aparente sensibilidad, o mi falta de ella.

Pero… ¿realmente debo hacerlo? ¿Debo responder? ¿Es necesario? ¿De veras crees que no tengo? Si, tu, tu que lees, que llegas aquí por casualidad, o que vienes de vez en cuando, tu que no me conoces, o que has compartido un café conmigo. ¿Crees que no siento?

Sensibilidad… será que yo tengo otro concepto de la palabra, distinto al de quien me preguntó por mi sensibilidad. Será que “eres rara”, como me dijo. Será…

Supongo que es raro bajar la ventanilla del coche una tarde de lluvia y sacar el brazo para sentir la lluvia mojando tu piel… será raro respirar profundo para oler la tierra mojada… será raro poner a Yann Tiersen y soñar despierta que bailas descalza cogida a unas manos sin rostro. Si, debe ser raro… será raro escribirle a alguien que no existe cartas de amor, igual que será raro derramar una lágrima después de oír una palabra bonita. Será raro abrazar hasta que el aire te falta y respirar el aroma de otra persona. Será raro hablar de valores, de ideas distintas al resto, será raro hablar de destino, de fuerza, de energía. Será raro vivir mi vida, que es sólo mía. Será raro decidir por una misma y ser cada vez más fuerte. Será raro no ser un borrego más…Si, seré rara, porque hago, pienso y digo cosas raras, muy a menudo.

¿Rara e insensible? ¿Tu crees?... Tal vez.

Divagaría mucho más sobre ésto... pero dejaría en evidencia todas mis rarezas, y no es plan. En cuanto a la sensibilidad... obvio si soy o no soy sensible.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Números



"Uno quería hacer las cosas siempre bien y el otro en cambio quería romperlo todo. El tres pensaba que nada importaba y el cuatro siempre quería dormir. El quinto siempre proponía que corrieran a donde fuera lejos, lejos. Y el sexto sólo pensaba en follar. Al siete sólo le importaban las canciones. Al ocho sólo lo que pudieran decir, al nueve como sonarían si la tocara otro y el diez se preguntaba si te iban a gustar después de una semana sin hablar. El once nunca se inclinaba y el doce siempre tenía una opinión. El trece se encargaba de la buena suerte y el catorce nunca quería mirar atrás. Los diez siguientes pensaban en diez cosas diferentes llegando hasta los veinte sin saber ¿Qué voy a decir? Simplemente que aun no sé contar. Los treinta siguientes se miraban, con los dientes se peleaban y jugaban a ser fuertes. Los números pares no encontraban sus lugares y los impares parecían números naturales. Los decimales sugerían que no éramos normales y el infinito nos convierte en números irracionales y no hablaremos de los números primos que solo se dividen por uno o por ellos mismos."

Personalidad Múltiple. ¿Acaso no la tenemos todos? Nuestros yoes se pelean entre ellos tratando de ser los que ejerzan poder sobre nuestros actos finales.

Llevo días descubriendo un yo que no sabía que tenía… a lo mejor es que antes me hablaba bajito y ahora me grita, no se. No sé qué número hace, ni si es natural, decimal, par o impar. A veces me parece que es un número primo, de esos que dicen Iván (Ferreiro) y las matemáticas que sólo se dividen por uno o por ellos mismos. Puede que los primos parezcan números egoístas, no? No se reparten más que consigo mismos, o con uno, así que siempre tocan a más, to pa ellos. Pues parecido es mi nuevo yo, ese que ando descubriendo. Piensa en él y mira por él. No, no se olvida de los demás y también piensa en ellos… pero primero en él, por y para él. Y si tiene que repartir, él se lleva la mayor parte. Y si tiene que elegir quién toma las decisiones, las toma él. Y es fuerte, y es seguro, y no se deja mangonear por los demás números, ni si quiera por los signos de sumar, restar o multiplicar, que se alían con los otros números y siempre pretenden variar su valor. Si, yo creo que éste yo es un número primo. Como el tres, el siete o el trece, que mira tú por dónde, siempre fueron mis favoritos.

Y así supongo que iré descubriendo todos mis números, hasta llegar al infinito, que dice Ferreiro que es quien nos convierte en números irracionales.

martes, 11 de noviembre de 2008

Un cuento...

Érase una vez una niña que nunca lo fue. Érase una mujer que se hizo grande, muy grande, mas ella no lo sabía. Los espejos estaban malditos y hacían que, al contemplarse en ellos, se viera chiquita. Las gentes del lugar ignoraban su grandeza, tal vez por no pararse a observar que aquella niña que nunca lo fue era enorme, como la luna en las noches que está llena

Y así vivió, sintiéndose pequeña, sin notar que sus pasos hacían temblar el firme, sin saber que su voz rugía en el viento llegando a lugares lejanos, ignorando que alguien la miraba en la lejanía.

Un buen día aquellos ojos lejanos se acercaron, y se fijaron en ella descubriendo toda su grandeza. Y aquél duende – porque eso era – sacó de su viejo zurrón un pequeño espejo y se lo dio. Y le pidió que se mirara, pero ella no vio nada. Tan grande era que su imagen no se reflejaba. Entonces el duende se apartó, lejos, muy lejos, y desde allí le mostró el espejo.

- ¿Te ves?
- Si, ahora si… chiquita, tan chiquita como siempre.
- ¡Qué dices! ¡Pero si estoy muy lejos! ¿no te das cuenta que he tenido que apartarme mucho para que toda tu imagen pudiera reflejarse en éste pequeño espejo?

Y lloró al saberse grande, grande como nunca se había sentido a pesar de haber sido así siempre. Y se sintió pequeña de nuevo por no haber sabido sentirse grande. Pero ahora lo sabía, sabía que era tan grande que ni si quiera cabía en su cuerpo.

El duende le pidió que no llorara, y con sus pequeñas manos le recogió las lágrimas, y las bebió.

- Ahora yo seré grande – le dijo él.

Le regaló el espejo, para que nunca más se sintiera pequeña, para que siempre que así fuera se mirara en él y no olvidara jamás que, con tan sólo un dedo, podía eclipsar a la mismísima luna.

Y colorín colorado, este cuento… no ha hecho más que empezar.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Copenhague




El corría nunca le enseñaron a andar,
se fue tras luces pálidas.
Ella huía de espejismos y olas de mar
Aeropuertos, unos vienen otros se van,
igual que Alicia sin ciudad.
El valor para marcharse, el miedo a llegar...

Llueve en el canal,
la corriente enseña el camino hacia el mar,
todos duermen ya.
Dejarse llevar suena demasiado bien,
jugar al azar, nunca saber donde puedes terminar
o empezar.

Un instante mientras los turistas se van,
un tren de madrugada consigue trazar
la frontera entre siempre o jamás.

Llueve en el canal,
la corriente enseña el camino hacia el mar,
todos duermen ya.
Dejarse llevar suena demasiado bien,
jugar al azar, nunca saber donde puedes terminar
o empezar... o empezar.

Ella duerme tras el vendaval.
Se quitó la ropa, sueña con despertar
en otro tiempo y en otra ciudad.


Dejarse llevar suena demasiado bien,
jugar al azar, nunca saber donde puedes terminar
o empezar... terminar... o empezar.
Terminar... o empezar.






Qué más da Copenhague o cualquier otro lugar, si no te dejas llevar...

Respirar(te)




miércoles, 22 de octubre de 2008

Triana

Antes de nacer ya estaban dentro de mi… las sentía.

Recuerdo habérselas oído cantar a mi padre tantas veces cuando era pequeña, que ahora cuando las escucho no sólo sueño despierta, sino que evoco escenas tan lejanas que parece mentira recordarlas.

Pero sobre todo, sueño…

Siempre quise ir al lago, que me llevaras allí… y que todo surgiera, como un sueño. Que el pájaro blanco echara a volar y encontrara esa estrella fugaz. Ver juntos el amanecer, ver al lago reflejar nuestro sueño… Ir a caer en silencio junto al monte… Tampoco puedo negar que me hiciera daño y que a veces, mi corazón huya de ti…



…o que me llevaras a aquél lugar para mi, donde brotan las flores, donde construir nuestra casa… donde pronto amanece, donde la lluvia cae…



…y abrirte la puerta, y que amanezca la vida, la ilusión… beber de esa fuente que llaman del amor, ver bailar a los luceros y la luna con el sol … ver dentro de ti, y que veas dentro de mi…… Abrirte la puerta de mi corazón...

Soñaba que te quería… soñaba que era verdad…




Triana… irrepetibles.

martes, 21 de octubre de 2008

Así eres...

A veces todo se confunde, y tus virtudes se hacen defectos, y tus defectos virtudes. Y gritas cuando quieres silencio, y te callas cuando es necesario que hables. Si debes ser fría y calculadora, actúas nerviosa y espontánea, y cuando has de ser tú, te comportas como un témpano de hielo.

Otras veces cantas cuando prefieres llorar, o lloras cuando deseas sonreír. Un impulso te mueve cuando has de estar quieta, o te anclas al suelo cuando debes correr.

Todo se confunde, y te confundes, y en lugar de dar un paso atrás sigues adelante, tozuda cuando has de ser razonable, dialogante cuando te enfrentas a una pared.

Te prometes a ti misma que no lo harás, y al darte la vuelta lo haces dos veces. Dices mañana lo haré, pero después un día por otro, la casa sin barrer.

Y aun así, eres, sin fallarte a ti misma, sin faltar a tu palabra, sin defraudarte, sin ser falsa.

Eres como eres, porque eres tu, y te gusta ser así.

... así soy.




jueves, 2 de octubre de 2008

Y por fin...

Porque la vida a veces, por casualidad, te regala momentos inolvidables… porque siempre recodaré las lágrimas de alegría asomando en sus ojos… porque jamás voy a olvidar el abrazo que nos dimos… porque siempre recordaré sus palabras… porque algún día quiero contárselo a él.

Hoy estoy muy feliz y estoy segura de que todo saldrá bien.

Después de pensar que le habíamos perdido…



Le he visto, me dijo.

Ya viene en camino.


… y aunque no es mío, algún día yo seré ella.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Password

Hace tanto que no entras que olvidaste la clave, ¿verdad?
No te creo. Siempre tuviste buena memoria.
Adelante.


miércoles, 24 de septiembre de 2008

La frase del día

Cada sol tiene su ocaso


No, no estoy inspirada. La frase no es mía, pero es tremendamente cierta.

martes, 23 de septiembre de 2008

Salitre


Como el salitre en mi piel cada vez que el mar me moja y el agua se seca formando una fina capa que, a veces, me gusta saborear. Regusto salado, amargo… a salitre….
Salitre cada palabra, dicha o no dicha. Salitre las manos, sentidas, imaginadas.
Salitre los besos al viento, al alma.
Salitre cada mirada.Salitre en mis ojos, salitre cada mañana.
Salitre en los rayos de luna y en el brillo de cada estrella.
Salitre en las calles, en el asfalto.
Salitre porque se queda ahí, dejando su huella, dejando marca.
Salitre, memoria del agua de mar, memoria guardada.
Peor que el olvido…

Porque hoy me he lamido la piel y me sabe a salitre.
Porque cada batalla se pega a mi piel y después tiene ese regusto amargo y salado que sólo el salitre da.
Porque el salitre es memoria de mar...
Porque soy salitre, salitre y mar…
Porque me falta el mar y el cielo unidos…
Porque la playa se la llevó el viento...

viernes, 19 de septiembre de 2008

La Maleta

Era como una leyenda. Nadie la había visto, ni si quiera la nombraban en casa, pero todos sabíamos que estaba escondida en algún rincón. La he buscado durante años, en todos los rincones, incluso cuando la casa era vieja y tenía mil recovecos. Cuando la reformamos pensé que aparecería quizá sepultada tras uno de los gruesos muros de piedra y barro... pero no apareció. Entonces dudé de su existencia.

Durante años me olvidé de aquella vieja maleta y de lo que contaban que tenía dentro. Pero hace unos días, de una forma extraña, apareció. Casi no me atreví a tocarla, como si haciéndolo fuera a romper el hechizo y desapareciera... Pero soy curiosa y llevaba años deseando que llegara ese momento. Por fín la tenía delante de mi y podría desvelar el secreto de lo que guardaba: las cartas.

La cogí y me encerré en mi cuarto con ella. Con mucho cuidado la abrí y me encontré con atillos de cartas colocados con cierto orden. Extrañas cartas, sin remitente ni destinatario... tampoco tenían sello, como si alguien las hubiera escrito y jamás las hubiera enviado. Mi curiosidad entonces se multiplicó por mil. Temblando de emoción cogí la primera y delicadamente la abrí, desdoblándola despacio, acariciando los pliegues. Estaban escritas con una letra muy cuidada y clara, a mano, una letra de mujer. Me encontraba tan nerviosa por haberla encontrado por fin que a penas pude leer. Pensé que era mejor calmarme y esperar a tener un momento tranquilo para leer las cartas... después de todo llevaba tantos años esperando ese momento que unas horas más no importaban. Así que volví a doblar la primera carta y a meterla en el sobre, y una vez de vuelta en la maleta la cerré y la escondí bajo mi cama. Allí estaría a salvo hasta la noche... cuando llegara la hora de dormir y todo el mundo estuviera acostado la sacaría y entonces si, en el silencio y la soledad de la noche, las leería... una a una... todas... hasta desvelar su secreto... cada noche...




NDA: Compartiré la lectura de esas cartas en otro rinconcito, www.lascartasdelamaleta.blogspot.com

viernes, 12 de septiembre de 2008

Chambao

Tal como esperaba, anoche el concierto de Chambao fue genial. Esta gente tiene un don, de veras... o debería decir que La Mari tiene un don. Te transmite cercanía nada más aparecer en el escenario, parece que no fuera un concierto, sino una reunión de amigos. Se la nota disfrutar con lo que hace y absorber esa energía que empapa el aire en momentos como anoche. Y encima, lo contagia.

No podía haber sido un concierto más redondo para ser donde era… claro que si encima hubiera sido en una playita yo hubiera alcanzado el nirvana jajajaja. Al aire libre, pisando el césped, con no demasiada gente, noche despejada, un tanto fresca, pero no fría, y un cielo precioso cargado de estrellas, bañado en plata gracias a los rayos de luna que se colaban entre las pocas nubes que había. Uno de los mejores escenarios posibles para disfrutar de la música de Chambao.

En todos los conciertos a los que voy siempre me fijo especialmente en dos canciones: la que da comienzo, y la primera de los bises. A mi parecer, son dos momentos clave en cualquier concierto y por tanto, siempre han de ser dos canciones especiales. La Mari lo bordó empezando con Instinto Humano, de su disco Endorfinas de la Mente… y desde ahí todo fueron canciones con mucho mensaje – como todas las suyas -, cambiándole los ritmos, sorprendiendo, mezclando una canción tras otra, de su último disco y de todos los anteriores, creando un ambiente casi mágico, al menos para mi.

Hubo un momento en que cerré los ojos, respiré y me dejé llevar… “Dejate llevar, por las sensaciones... que no ocupen en tu vida, malas pasiones…Esa pregunta que te haces sin responder, dentro de ti está la respuesta para saber… tu eres el que decide el camino a escoger, hay muchas cosas buenas y malas, elige bien…Que tu futuro se forma a base de decisiones y queremos alegrarte con estas canciones…Y ahí estás tu, tu... “ Cuánto mensaje hay siempre en sus letras. Ahí estás tu fue uno de los momentos con más magia del concierto… la gente se dejaba llevar por la música, por la voz de La Mari… y La Mari se dejaba llevar mientras cantaba, con los ojos cerrados, con los brazos abiertos, sentada sobre sus piernas en un pouf, descalza… no sé, crearon un ambiente tan íntimo que te llenabas de buen rollo, de armonía.

Y así todo el concierto… Hay una canción que me gusta no mucho, sino muchísimo, de su último disco Con otro aire, y es La vida pasa… Fue la primera de los bises, no podía ser de otra manera. Me hubiera gustado que estuviera allí Estrella Morente y la hubieran cantado a dúo, como en el disco… pero lo hizo La Mari en solitario, que se sobra y se basta, sentada en el centro del escenario, al borde, siempre rodeada de su gente en el escenario, y tan cerca de su gente debajo de él.



Mereció la pena, mucho. Mereció la pena los 20 € que costó la entrada, mereció la pena ir hasta Guadalajara, mereció la pena la trasnochada y el consiguiente madrugón. Sencillamente, me encantó. Repetiré.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Septiembre

Septiembre.

Siempre me encantó este mes. Summer has come and passed … and here comes the rain again, falling from the stars, como dicen los Green Day. Primeras lluvias – aunque esta vez en Madrid han sido granizadas -, mañanas frescas con olor a tierra mojada, noches de chaquetilla y cara fría, días soleados pero no calurosos… me encanta.

Coincide además que son días de no parar, de encuentros y reencuentros, de salir por la noche y a todas horas… y es que cada semana hay alguna fiesta en algún pueblo de la zona y siempre te encuentras con gente que hace meses que no ves – algunos probablemente desde septiembre del año anterior – y pasas las noches en la plaza tomando algo mientras suena una orquesta. Me encanta ese ambiente, es como si con las fiestas diéramos por terminado el verano y le diéramos la bienvenida al otoño que tanto me gusta.

Esta noche toca Guadalajara. Me voy al concierto de Chambao, ¡¡por fin voy a verlos en directo!! Qué ganas tengo… espero que como poco sean tan buenos como el espectáculo Soulería, de Pitingo y Juan Carmona, que vi hace un par de semanas en Alcalá. Es pec ta cu lar. Para todos los públicos, desde luego, independientemente de que te guste o no el flamenco o el soul. Salí con dolor de manos de dar palmas y me pasé la mitad del tiempo levantada de mi asiento bailando, pero no yo sola, sino toda la grada. Y el fin de semana pasado La Quinta Estación, el viernes en Valdemoro… que sinceramente, no me gustó demasiado… y me quedé con ganas de ir el sábado a ver a M-Clan… otra vez será, pero me quedé sin escuchar a Carlos Tarque, con lo que me pone jajajaja.

En fin… que esto es un no parar, y que me encanta. No me extraña que Los Piratas cantaran eso de no te echaré de menos en septiembre… Con tanta cosa que hacer, no se acuerda una ni de su garganta – estoy malita de la garganta… veremos a ver después de esta noche cantando (gritando) las canciones de Chambao, cómo voy a poder sobrevivir mañana sin voz... - . No se cómo me las apaño pero todos los septiembres acabo mala.






¿Más canciones de Septiembre?

martes, 9 de septiembre de 2008

¡¡Premio!!

Pues me han dado un premio… así, sin comerlo ni beberlo. Uno de esos premios que se dan los Blogger entre ellos y que circulan por la Blogosfera.



No es el primero, ya me dieron uno meses atrás, al principio de mis andanzas por éste cibermundo. Pero éste me sabe distinto, ¡¡que me lo ha dado todo un profesional del periodismo!! Y como diría Juancar… me llena de orgullo y satisfacción haber sido condecorada con este premio que considero inmerecido, pero que recibo con mucho, muchísimo agrado.

Gracias Juan por tus palabras, por decir de mi que “leer su blog o hablar con su autora es garantía de que esa sonrisa que tiene ella se apodera también de tu rostro”.

Todo esto de los premios tiene sus reglas – que yo me saltaré, como de costumbre - . La teoría es que tengo que copiar este texto “A todos nos encantan los blogs, donde en la mayoría de ellos sus objetivos son mostrar las maravillas y hacer amistades; hay personas que no se interesan cuando les damos un premio y de esta manera contribuyen a cortar esos lazos. ¿Queremos que se corten o que se propaguen? ¡Entonces, tratemos de prestar más atención a ellos! Así que este premio debemos entregarlo a ocho bloggers que a su vez deben hacer lo mismo y poner este texto”. Así que regla número 1 cumplida. Y se supone que ahora tengo que darle el premio a otros ocho bloggers. Y esa es la regla que me voy a saltar. No le pienso dar el premio a ocho bloggers, a pesar de que de todos los que suelo leer hay muchísmos que merecerían un premio.

Juan, siento decirte que estás nominado jajajajajaj. No, no te estoy devolviendo el premio por cortesía. Es que de los blogs que leo el tuyo es el más diferente, el más profesional y de los más interesantes. Un mundo peculiar el tuyo, que se atreve a dar opiniones que otros no dan, que habla de actualidad, y que además está escrito por un periodista de corazón, y no del corazón. Más les valía a muchos que firman en periódicos de grandes tiradas o que dicen que informan en las noticias parecerse un poquito a ti. Enhorabuena ;)

Odiseo… o Dío, que a mi me gusta más desde que leí – más bien devoré - tu libro. La fiesta de los esclavos, la Saturnalia, es uno de los blogs de los que no he podido apartar la vista desde que lo descubrí. Porque me encanta esa naturalidad y esa sensualidad que tienes hablando de sexo, y porque tus letras no sólo hablan de sexo si las sabes leer bien. Cómo no… por las charlas sobre la vida que nos echamos a veces, en las que, aunque no te lo creas, aprendo mucho y descubro que sigue habiendo gente que habla mi mismo idioma. Enhorabuena por el premio… ahora con más razón debes firmarme el libro, prometo que no habrá vaselina jajajaja ;)

Sasian, porque desde tu Monte del Nebro no te cansas nunca de gritar, hasta que las injusticias paren, hasta que no se derrame más sangre, hasta que todos gritemos contigo, con ellas, con ellos… Este premio también para ti. Enhorabuena :)

Pequeña… te iba a dar a ti otro premio, pero sé que ya te lo han dado, así que no te lo doy :P… no quiero que se te suban los premios a la cabeza jajajajajjaa Pero ya sabes por qué te lo daría… por ser tan parecida a mi, por recordarme una cara de mi misma que a veces está tanto tiempo desaparecida que ni yo misma la recuerdo. Y porque sé que te ríes tanto como yo con esas anécdotas que tanto nos gustan.

Y le daría el premio a muchos otros bloggers más, pero creo más justo, dadas las razones que alega Juan para premiarme, que lo merecen más aquellas personas que provocan que cuente esas historias que sé que os hacen reír. O sea, que premio a mi padre por sus andanzas con el GPS y la antena, premio a mis compañeros de curro por dejarme caricaturizarlos aquí (¿he dicho dejarme…? ¡¡si no lo saben!! O eso espero jajajaja), a los desconocidos y no tan desconocidos que me proporcionan historias cómicas que contar. Y premio también a todos los que vienen aquí a leer, dejen o no su huella, por que sé que hay muchos que pocas veces dejan huella pero que vienen a verme a menudo.

Y vale ya, que parece que me han dado un Premio Cervantes o algo así, y desde luego que lo que yo escribo no es, ni de lejos, para tanto.

Y dicho esto, aquí dejo unos ganchitos, unas patatitas y unos refrescos para amenizar la ceremonia de premios. ¡¡Terroristas del Humor!! Ojito con echar alucinógenos en las bebidas… que nos conocemos… ;)

sábado, 6 de septiembre de 2008

Geisha

"La geisha es una artista del mundo etéreo. Ella baila, canta, entretiene... todo lo que quieras. Lo demás, son sombras. Lo demás, es secreto. "

"No le puedes decir al sol "más sol", ni a la lluvia "menos lluvia". Para un hombre una geisha sólo puede ser media esposa... Somos las esposas del anochecer. "


"El corazón perece de una muerte lenta. Se desprende de cada esperanza como si fueran hojas, hasta que un día no queda ninguna... ninguna esperanza. Ya no queda nada. "

"Ella se pinta el rostro para ocultar su rostro. Sus ojos son como el agua profunda. El deseo, no existe para la geisha. El sentimiento, no existe para la geisha.
"





Y quién no ha sido, alguna vez en su vida, una geisha. Quién no ha ocultado su rostro con una fina máscara ocultando su verdadera realidad. Quién no se ha negado alguna vez el derecho a sentir, a desear. Quién no ha dejado volar sus hojas, perdiéndolas en el viento. Quién no ha buscado un Danna que la protegiera. Quién no ha bailado, con y para otros, mientras su corazón no latía. Quién no le ha pedido imposibles a la luna.



Pero los ojos no engañan. En su agua siempre quedan hojas secas prendidas al alma. Puedes negar... pero sólo se niega lo que existe, lo que es. Puedes negarte a sentir y a desear... pero no puedes evitarlo jamás, a pesar de que por ello sufras.



Ha de ser dura la vida de una geisha, siempre negándose el derecho a amar.



Esta tarde la he vuelto a ver, si: Memorias de una Geisha.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Sorpresas

A veces la vida te da sorpresas… grandes, pequeñas, emocionantes, tiernas…pero siempre inesperadas. Me encantan las sorpresas, pero no todos saben verlas o disfrutarlas. Por pequeñas que sean siempre consiguen sacarme una sonrisa… si, lo se, es algo muy fácil tratándose de mi, que paso el 90% de mi tiempo sonriéndole a la vida para ver si así me devuelve la sonrisa. Pero esas sonrisas son distintas, salen de más adentro de uno mismo, de lo más profundo, y son abiertas, plenas. Regalos al fin y al cabo, tanto las sorpresas, como las sonrisas que provocan.


Últimamente mis días están llenos de esas pequeñas grandes sorpresas que generan momentos de felicidad… aunque quizá siempre están ahí y no las veo, pero por alguna razón últimamente las siento.


Sorpresas… sonrisas…


Alguien a quien hace más de 10 años que no ves se cruza contigo en la calle, te reconoce y se vuelve a saludarte.
De pronto, una mano en el hombro, y una sonrisa regalada de quien te ve a diario y jamás lo hace.
Un guiño de quien no lo esperas.
Unas palabras sinceras, sin venir a cuento, reconociendo tu valía.
Una caricia en el brazo, mirándote de reojo, con las mejillas sonrojadas.
Una invitación formal para ir al cine, por escrito y con murciélagos, para ver al caballero negro, claro.
Carcajadas provocadas por cosquillas en plena calle.
Unas horas leyendo sumergida en un libro de alguien que habla tu idioma, justo tu idioma (y no me refiero al castellano).
Un abrazo lleno de simpatía y cariño sinceros de quien a penas te conoce.
Reencuentros.
Encuentros.
Encontrar lo que no esperabas y que jamás imaginabas ibas a encontrar en esa persona.
Ilusión a paso lento.
Mensajes en el móvil que, sin decir nada, lo dicen todo.
Palabras… especial, seis menos, guapa, quizá, sexy, a gusto, luciérnaga, como tú eres, ánimo, probemos, si, no… sorpresas que de la nada surgen… y te sonríen, como un regalo.





Pon lo que quieras dentro...

sábado, 30 de agosto de 2008

Báilame el agua

Tu me bailas el agua a mí, yo te bailo el agua a tí ...
...

─ ¿Que escribes?
─ Una carta a los reyes magos.
─ ¿Y qué les pones?
─ Que nos devuelvan la vida.
─ Pero ¿aún no te has enterado de que ya se nos fue la Navidad?
─ No,no quiero enterarme
...

Báilame el agua.

Úntame de amor y otras fragancias de su jardín secreto.

Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro,
que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepientas.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azúcar. Sin aliento.


Daniel Valdés

Seguirá en la azotea, yo nunca estuve a su altura.

[Fragmentos de los diálogos de la película "Báilame el agua"]

miércoles, 27 de agosto de 2008

Hold me tight



How high, how high, how high will I go this time?
How hard, how hard, how hard will I fall this time?
How sweet, how slow, how hard, how warm?
How high, how high are we gonna go this time?



Hold me tight
Hold me tight



How fast, how fast, can you run away from me?
How far, how long can I keep away from you?
How fast, how far, how high, how hard?
How far, how far are we gonna go this time?



Hold me tight
Hold me tight



How hollow, how high, how clear will you sigh this time?
How long, how strong, how load will I cut this time?
How sweet, how slow, how hard, how warm?
How fast, how far, how high will we go this time?



Hold me tight
Hold me tight


Ah, ah, ah, ah, ah, high, high, hard, hard…
Hold me tight this time
How, how, how hard will you come this time?



viernes, 22 de agosto de 2008

La chispa adecuada

Creo que ya he contado alguna vez que tengo un “modo autista” que se activa de vez en cuando por control remoto y yo no tengo el mando a distancia. No sé quién lo tendrá, pero quien sea lleva una temporadita jugando con el on/off del dichoso aparatito.

Hay días que parece que no estoy en tierra, y tampoco sé en qué órbita estaré, pero desde luego no estoy aquí. La gente que está a mi alrededor habla y habla, interactúa conmigo, se mueve, van y vienen... pero yo estoy en modo autista y ni me importa de lo que hablen – a veces ni tan si quiera escucho – ni me importa lo que hagan y mucho menos si van, vienen o se quedan donde están. Estoy en plan pasota, no se, dejándome llevar.

Ayer me encontré con alguien que no veía desde hace mucho tiempo. “Estás muy guapa – me dijo – se nota que te va bien”. Pues mira, está claro que mal, lo que se dice mal, no me va... pero tampoco diría yo que me va bien. No me quejo, pero siempre es mejorable, y el momento actual es muy mejorable. Paso los días sin pena ni gloria y me paso horas sumergida en mi autismo. Me falta chispa, lo sé, me noto desmotivada y sin ganas. También sé que son rachas pasajeras que luego me duran un tiempo y después se esfuman, pero mientras estás pasando por ellas me la trae floja todo.

Es en estos momentos de autismo en los que te das cuenta de que eres distinta, o al menos así te sientes, además de incomprendida o sola. Curiosamente esto de sentirte sola cuanto más gente te rodea es lo que me trae de cabeza. ¿Será que además de distinta soy rara? ¿O acaso los raros son los otros? Si, mejor, echémosle la culpa a los demás, que se nos da bien.

Creo que tengo que empezar a buscar la chispa de nuevo... ya ves, unos buscan el anillo, otros el arca perdida, y algunos buscan a Wally. Yo voy a buscar la chispa, la chispa adecuada como dirían los Héroes. ¿Tiene que existir, no? ¿Habrá más autistas, distintos y raros como yo que la custodien? Yo no pretendo robársela, sino compartirla, así que si alguno me está leyendo que no se asuste y no esconda.

Estoy pensando que el domingo a lo mejor me voy al Rastro, que allí venden de todo, a ver si también tienen chispas y encuentro alguna de oferta... En fin, que no me hagan mucho caso... en el fondo, todo esto es producto de su imaginación.

martes, 19 de agosto de 2008

Al escondite


- Uno, dos, tres…
- …….
- Cuatro, cinco, seis…
- …….
- Siete, ocho, nueve…
- …….
- Y….
- ……
- Diez! Ronda ronda, quien no se haya escondido, que se esconda y si no que responda!

Nadie respondió. Buscó bajo la cama, debajo de la almohada, buscó en los armarios y detrás de las puertas. Buscó por los rincones, en las calles, en el cielo. Buscó por los senderos, en las copas de los árboles...
Ni rastro.

jueves, 14 de agosto de 2008

Puenting

¡¡Por fin jueves!! Y como mañana no curro y el lunes tampoco que me lo he pedido libre...¡¡ME VOY DE PUENTING!! ¡porque yo lo valgo!

Tengo la maleta en el coche y a las 2:30 p.m., según salga de currar, ésta que está aquí pone rumbo a Alicante. Me voy cuatro días a Dolores, allí donde una vez un hombre me confundió con su sobrina... a ver si esta vez encuentro a mi clon jajajajaja, y es muy posible que además pase también por Murcia a ver a una amiga.

Habrá tiempo para playita, para terracitas, para bailar, para reír, para cantar... y sobre todo para reencuentros con la gente que tanto quiero y que tan poquitas veces al año puedo ver. Aisssssssssss qué ganitas tengo ya de irmeeeeeeeeee y qué mañana más larga... y lo que me espera esta tarde... ojalá no haya demasiado tráfico.

Pues eso, que cierro el chiringuito éste por puente, pero que vuelvo el martes si nada me lo impide.

Pásenlo bien, que yo lo haré.

Beeeeeeesos.

martes, 12 de agosto de 2008

La maldición del lino negro

¿He dicho alguna vez aquí que lo que me pasa a mi no le pasa a nadie? Pues por si no lo he dicho nunca: ¡¡Lo que me pasa a mi no le pasa a nadie!!

Menos mal que me tomo la vida con filosofía y me río hasta de mi sombra, pero lo de hoy ha sido – y es – para morirse de la vergüenza. En cambio yo, estoy muerta de la risa, y así llevo desde hace cosa dos horas.

Resulta que hoy llevo puesto un pantalón de lino negro, bastante nuevo por cierto. Hasta ahí todo normal, ¿no? Ahora viene lo anormal, lo que sólo me puede pasar a mi:

A las dos de la tarde me voy a comer con un compañero. Caliento mi comida, me la como y al levantarme a coger una cuchara para el yogurt me dice:

- Oye Patri, llevas el pantalón roto.
- Venga ya ehhh, basta de bromas que ya llevas suficientes por hoy – incrédula de mi... acostumbrada a sus bromas de todo tipo y a todas horas, pensé que era una más.
- Que si Patri... bueno, o llevas el pantalón roto, o es que tienes los bolsillos del culo un poco raros... – muerto de la risa, el muy...

Me toco el culo y efectivamente, el bolsillo está rajado completamente. Me empieza a subir una ola de calor hacia la cara y mi cabeza empieza a entrar en ebullición: “Dios mío, ¡¡vaya raja!! ¡¡se me debe estar viendo hasta el hígado!!... ay... ¿pero qué tanga me he puesto hoy? ¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaa se me tiene que ver to’ el pandero!! Uffffffffff respira respira... por una vez en tu vida has estado lista y hoy te has puesto culote, y además negro ¡¡menos mal!! Eso disimulará un poco...”

- Oye C, ¿se nota mucho?
- Que va tía, bueno, como llevas las bragas negras disimula un montón – seguía doblado de la risa... cabrón....
- Joder... pues menos mal, porque no suelo... – cállate Patri, ¡¡a él qué coño le importa si sueles o no sueles llevar bragas o tanga!!
- ¿Me estás queriendo decir que a veces no llevas nada? No Patri no, que tu no eres de esas... – sarcástico perdido, encima picando grrrrrrrrrrrrr
- Jajajajaj ¡y tu que sabes!
- Yo sólo se que ahora nos vamos a tomar café al bar, como todos los días.
- No C no, por favor... podríamos tomarlo aquí, ¿si?
- No tía, que no está igual... además, ni se te nota, y si eso yo te cubro jajajajjajaja
- Jajajajajaj qué cabrón. Venga ok, me pongo el bolso así por detrás y disimula.

Si... disimulaba, hasta que me he sentado en el coche, y lo que era una pequeña raja fácil de ocultar por el bolso, se ha convertido en una raja del tamaño de la nacional 2. Vamos, que no se me veían los talones de milagro.

- ¡Su puta madre! C, yo no me bajo del coche eh, aquí te espero jajajajajjajaja
- jajajajja que no pasa nada idiota, ¿no ves que estos días no hay casi nadie en el bar?

¡¡Lleno!! ¡¡ Estaba llenooooooooo!! ¡¡Todo el mes de agosto vacío y hoy hasta la bandera!! Y yo tratando de ocultar lo imposible, enseñándole mi culote de Kitty - si, encima de Kitty... ya que hace una el ridículo, lo hace a lo grande - a media España. Y el muuuy capullo de mi compañero colaborando:

- ¿Me pones unos PANTALONES ROTOS? Digo.. dos cafés solos con hielo, por favor.
- C... te odio.
- Mmmmm, perdona, PANTALONES ROTOS? Digo, ¿sacarina tienes? Gracias.
- Grrrrrrrrr te mato jajajjajajaa
- Jajaja anda no seas así, que no pasa nada porque SE TE HAYA ROTO EL PANTALÓN.
- Jajajjaja para por favor.
- Si no pasa nada joer, ¿no vas a la piscina en bañador? Pues al bar EN BRAGAS, PORQUE SE TE HA ROTO EL PANTALÓN.
- Jajajajjajajaa por favor C, o paras o me meo.
- Jajaja pues lo que te faltaba, con el PANTALÓN ROTO y encima mearte.
- Paaaaaaaara, no me hagas esto por favorrrrrrrrrrr jajajajajajja

Negros de la risa los dos, y yo además colorada como un tomate y con el bolso en el culo. Y de pronto pienso: “Ostia... ¿desde qué hora lo llevaré roto? madremía madremía que esta mañana he estado por fábrica repartiendo unos certificados y me la he recorrido enterita...¿a que me ha visto el culo media empresa?.... jummmm no, porque si E lo hubiera visto, el muy cabrón me lo hubiera dicho a voces en medio de la nave... No, no puede ser, se me ha debido de romper después...”

- C, ¿nos vamos ya?
- Joer, qué prisa tienes... hoy pierdes el culo jajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Muy ingenioso, MAMONAZO jajajajajaaaaaaaa
- Pues vas de culo si piensas que nos vamos a ir ya eh jajajajaja
- Jajajaja te odio. Vaaa, vámonos ya porfa.
- Venga vale, ya no te lo hago pasar mal – con cara de decir justamente lo contrario, como si no le conociera.
- Ya ya...
- Venga, ve saliendo que yo te cubro jajajajajaja

De vuelta a la empresa C no ha querido fichar por mi, así que me ha obligado – literalmente, lo juro, ha tirado de mi hasta el lugar donde fichamos – a pasar de nuevo por toda la fábrica, saludando a todo el mundo y diciéndome bajito “venga, que no se nota, yo te cubro” muerto de la risa. Yo también lo estaba, la verdad. Si no fuera por mi humor me hubiera limitado a entrar a mi sitio, sentarme y no moverme en todo el día hasta la hora de irme. Pero me puede la guasa y encima me presto al cachondeo... y llegando a la mesa de otra compañera le digo:

- M, no imaginas lo que me ha pasado...
- ¿Qué te ha pasado?
- Pues nada que – ya saltó C a contar su versión... y yo sabía perfectamente lo que iba a decir – estábamos comiendo y la muy cerda se ha tirado tal pedo que ha rajado el pantalón.
- No digas... – M, que es otra cachonda encima siguiendo el juego – Oye Patri, ¿y es muy grande la raja?
- ¿Cuál de todas? Jajajajaaaaaaaaaaaaaa

En fin, que aquí estoy, sentada en mi sitio, si levantarme un palmo... y basta que no te quieras mover para que:

a) Venga el encargado de fábrica y te diga que le acompañes al almacén para ver unas referencias de un cliente tuyo que están dando problemas.
b) Te llame el jefe y te diga : “Patri, ¿puedes subir un momento a firmar unas cosillas?”
c) Venga un proveedor y tengas que levantarte a saludarlo.
d) Te entren ganas de ir al wc y tengas que atravesar la recepción para ello justo cuando entra una visita.
e) Se te caiga un clip al suelo y al recogerlo la raja crezca 3 cm más.
f) El cabrón de C esté llamándote cada 5 minutos para recordarte que llevas el pantalón roto.
g) Tengas una cita médica a las 6 y no te de tiempo a llegar a casa y cambiarte de pantalón antes de acudir.

Lo mío es crónico... de verdad. Y lo mejor de todo es que no es la primera vez que me pasa con un pantalón de lino negro... no sé por qué me empeño en comprármelos, deben estar malditos.

PD: esta tarde me voy de compras y me compro otro pantalón de lino negro!

El Rincón Divulgativo

En la empresa en la que trabajo una vez al mes nos envían o publican en el tablón algo que denominan “El Rincón Divulgativo”. Normalmente se trata de fábulas o artículos con moralejas o dobles sentidos que pretenden ayudarte a nivel personal en tu día a día, a mejorarte como persona, a favorecer el buen ambiente en el trabajo.

Siempre lo leo con detenimiento y analizo la fábula que toca, y la mayoría de las veces las encuentro interesantísimas e intento aplicarlas en mi día a día, ya no sólo en el trabajo y con mis compañeros, sino en mi vida diaria fuera de él.

Uno de los artículos de este mes es el siguiente:

Baila como si nadie te estuviera viendo

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después...
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.

Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes, difíciles de tratar.
Pensamos: Seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos
ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos, cuando...

La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora mismo.
Si no es ahora ¿cuándo?
La vida siempre estará llena de “luegos”, de retos.
Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.
No hay luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es ahora.
Atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie.

Así que deja de esperar hasta que termines la universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente éste para ser feliz.

La felicidad es un camino, no un destino.
Trabaja como si no necesitaras dinero,
ama como si nunca te hubiesen herido,
y baila como si nadie te estuviera viendo
.


Buen consejo ¿no?

A partir del mes que viene y durante los próximos 4-5 meses seré la encargada de buscar los textos para El Rincón... se aceptan sugerencias!

domingo, 10 de agosto de 2008

El velo pintado

Este fin de semana he vuelto a ver El velo pintado. No es que sea un gran película, de hecho he leído muchas críticas que vienen a decir que resulta algo lenta y que no consigue que el espectador conecte con los protagonistas, que no emociona ni atrapa a quien la ve. A mi me gusta.




No seré yo quien destripe aquí el argumento de la peli, entre otras cosas porque podéis leerlo en cualquier página de cine, o mejor, podéis verla. Pero si que es cierto que puede resultar lenta e incluso aburrida si no la ves y escuchas con los sentidos bien abiertos.

¿Por qué somos capaces de dañar a quienes nos quieren, incluso haciéndonos daño así a nosotros mismos? ¿Por qué a veces tenemos comportamientos tan inexplicables? ¿Por qué necesitamos adversidad para darnos cuenta de lo que realmente queremos? ¿Qué luz es la que nos hace que, de pronto, veamos a las personas de forma distinta? Lástima que a veces esa luz nos llegue demasiado tarde… o tal vez no, y llegue en el momento preciso.

Volveré a verla, una vez más – y las que haga falta – porque me parece una historia de amor preciosa, porque me encanta Edward Norton, porque la fotografía es muy buena (China, 1925) y porque la banda sonora consigue lo que la película no logra por sí sola: emocionar. Eso si que me tiene enganchada, la B.S.O compuesta por Alexandre Desplat… me encanta.



miércoles, 6 de agosto de 2008

Un fandango: Silencio


Silencio...
no hay cosa que más me guste
que besarte en el silencio
y rozarte suavemente
y hablarte de pensamientos
sin que se entere la gente.

Lo entiendo... nada como sentir el calor de su cuerpo, y el latir del pulso en la yema de los dedos. Sentir el tacto desnudo de la piel al abrigo de las sombras. Sentirlo en cada caricia, en cada suspiro, en los susurros que hablan de ayer, de hoy, de mañana, de brisa, de sueños. Con miradas cómplices, con sonrisas que prometen besos, y besos que anuncian caricias, y caricias que se convierten en deseo. Y todo en silencio.

Ole.

domingo, 3 de agosto de 2008

Souleria

A principios de agosto, siempre procuro enterarme de qué actuaciones habrá en la feria de Alcalá, que es a finales de mes. En los últimos años no ha habido nada que me motivara especialmente, pero por fin este año habrá un espectáculo que hace tiempo tenía muchas ganas de ver: Soulería.

"Soulería" protagonizado por Pitingo y Juan Carmona, propone una insólita fusión entre pop, flamenco, soul y gospel con el emergente cantante Pitingo y el guitarrista Juan Carmona (fundador del grupo Ketama) como estrellas principales.
"Soulería" supone una atrevida mezcla de temas tradicionales flamencos (trilla, granaína y fandango) y éxitos de Bob Marley,The Beatles, Police, Otis Redding, Ray Charles y Nirvana, entre otros.
En el espectáculo también participa el coro de gospel LONDON COMMUNITY GOSPEL CHOIR, y en escena se combina la intervención de músicos con proyecciones audiovisuales.
(http://www.souleria.org)


Había escuchado Killing me softly with his song a Roberta Flack, a Tino Casal, incluso a los Fugees – versión que me encanta- pero el aire que le da Pitingo junto con el fantástico coro de gospel es… especial.



¿Y qué hay del Gwendolyne que tantas veces hemos oído cantar a Julio Iglesias? Así queda cantado por Pitingo (por cierto, tema incluido en la B.S.O. de la película Cándida, fenómena)



Tiene sus defensores, también sus detractores… pero a mí, me gusta. Y no sólo su música, sino aquí el amigo Pitingo que, no lo obviaremos, tiene unos ojazos y una pedazo de sonrisa espectaculares.

El día 28, previo pago de 18 € (no está mal), ésta que escribe se va a ir a verlo en directo al Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares.

jueves, 31 de julio de 2008

Deseos...

Llegué a casa muy cansada, había sido un día duro en el trabajo: muchas prisas, clientes exigiendo, proveedores fallando, compañeros crispados… y yo luchando por mantener mi buen humor, por forzar sonrisas, por modular la voz, por superar el día. Para colmo al volver a casa pinché una rueda… Después de horas en un taller saturado de futuros veraneantes poniendo a punto sus coches, llegué a casa. Sólo quería silencio, sólo quería relax.

Cené cualquier cosa mirando sin ver la tele. Ni si quiera pensaba. Recogí los platos mientras me imaginaba tomando una ducha tibia, larga, muy larga. Buena idea, quizá así consiguiera descansar.

Me solté el pelo. Abrí el grifo, y mientras se graduaba el agua me desnudé frente al espejo. Me miraba a los ojos, reconociéndome en mis ojeras, en mis cabellos despeinados, en mi cuerpo desnudo… Casi sin darme cuenta el agua empezó a cubrirme. Me había metido en la ducha. Enjaboné el pelo, masajeando la cabeza con los ojos cerrados. El chorro de agua caía sobre mi espalda, tibia, casi fría. El frescor me invadió y pareció serenarme. Con movimientos lentos fui pasando la esponja por todo mi cuerpo, despacio, suave, acariciando… quería mimarme, lo necesitaba. Con los brazos caídos dejé mi mente ir, mientras el agua me limpiaba. Me concentré en su sonido, en el goce que provocaba en mi piel… el día terminaba y llegaba la noche, nuestra aliada.

Me sequé y desnuda caminé hacia la cama. Mi pelo, aún mojado, caía sobre mi espalda. Un escalofrío de placer me recorrió el cuerpo cuando entré en contacto con las sábanas, limpias, suaves, frescas. Me envolví con ellas y me giré, contra la pared, de espaldas a la puerta. Se acercaba el momento…

Cerré los ojos y abrí la sonrisa; ya te presentía. Entraste por la puerta, tranquilo, sigiloso. Yo no te veía, pero sabía que me mirabas, de pie tras de mi, adivinando mi desnudez bajo las sábanas. Lentamente te quitaste la ropa, dejándola caer al suelo. Casi podía sentir tus ojos clavados en mi espalda. Despacio te acercaste a mí, levantaste la sábana y te metiste en la cama. Podía sentir tu aliento en mi nuca, y tu lo sabías… sentiste como toda mi piel se estremecía justo en el momento en que te pegaste a mi, abrazándome. Yo me hacía la dormida… tu sabes cuánto me gusta jugar y hacerte sufrir, de mentirijillas, igual que sabes que poco durará el juego de resistirme a tus manos, a tu boca, a tu sexo… por eso me seguiste el juego.

De pronto tus labios rozaron mi hombro, subiendo hacia mi cuello… lento, muy lento, sin apenas tocarme. Y tu mano emprendió el camino que cruza mis piernas hasta mi espalda. A penas podía contener el aliento que se me escapaba con cada caricia, y tú sonreías sabiendo que pronto me rendiría y entonces se acabaría el juego. Besaste mis mejillas hasta llegar al lóbulo de mi oreja, mientras me abrazabas un poco más fuerte, acercándome a tu pecho. Tus manos, hábiles, habían dejado el camino para adentrarse en el sendero de mi pecho. Me giré, se acabó el juego. Incapaz de resistir sin verte, sin mirarte a los ojos, sin besarte, sin poder acariciarte.

Nos hicimos el amor, en un silencio lleno de palabras no dichas, de gritos en las miradas. Nos negamos el aliento propio buscando el del otro, respirándonos en cada beso. Abrazados nos estremecimos, ahogándonos de tanto amor regalado. Sonreías, esa sonrisa que sólo tú me sabes dar y que yo necesito sentir como mía… y yo, abrazada a tu pecho, me dormí.

Me desperté sin abrir los ojos, intentando retener el momento; aún estabas conmigo. Amanecía y yo, acurrucada en tus brazos, era feliz. Pero no quería abrirlos… tal vez si lo hacía te evaporarías. Tú también te despertaste, te oí bostezar. Me miraste, besaste mi frente y sonreíste mientras me abrazabas un poco más fuerte. Susurraste un te quiero… y entonces yo, impaciente, abrí los ojos para verte…



Y ya no estabas…tan sólo era un sueño.